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Mostrando entradas de 2022

Mundo machos

Una banda armada que sortea pasar una noche con una prostituta, no es una banda armada, es una banda de puteros. Vale, si esto escuece lo dejaremos en prostituidores, más amable. Esa banda armada va de ejemplar por la vida, de misión en misión y todo eso. Pero de cuarteles adentro son lo que son. No todos, claro, ni siquiera una mayoría, pero enturbian esa institución empeñada en limpiar su imagen a golpe de oscurantismo. Como hace la Ministra Robles, quien opina que la cosa ha sido privada, al margen de ese ejército español que defiende la tolerancia cero en materia de abuso o agresión sexual. Será en teoría, claro. Solo hay que acordarse del caso de Zaida Cantera, la comandante abusada por un superior en 2017. Pero es que el propio Observatorio de Vida Militar afirma que, en 2021 se detectaron 46 víctimas de acoso sexual dentro del ejército español, es decir, 19 más que en 2020, es decir un 70% más. Pero es que además, ese año hubo 143 sentencias condenatorias por parte de los Tri

Bastarda

451 páginas llenas de dolor, de violencia y de amor, de abusos, de violaciones y de golpes que suenan huecos y rotundos contra una mejilla de once años, de once años, joder, puto cabronazo, 451 páginas que te devoran en medio de un río de lágrimas, páginas sin concesión de una autora que narra su vida, su perra vida en Carolina de Sur durante una adolescencia que desprende una luz brutal. Todo ello ocurre entre casas con porches, whiskies de garrafón, cervezas y tés fríos, jardines sin yerba, talleres de coches viejos, ruedas quemadas, música country y góspel, familias largas como una noche en vela e infancias arrancadas de la vida. Todo pasa en los años cincuenta del pasado siglo en esa América dura, racista y sin piedad. 451 páginas que te revuelven las tripas pero también te arman de esperanza pues sabes que ella, esa cría de once años te habla después, mucho tiempo después tras haber bebido ese tiempo negro. Y lo hace como una resistente sin concesión alguna al romanticismo mere

Barras y barros

La activista y feminista Sara Ahmed dice que: “cuando una denuncia es archivada, la persona que la realiza puede sentirse también archivada”. Muchos vecinos y vecinas del Casco Viejo, hartas de la saturación hostelera que el barrio padece, han denunciado –desde hace años- esa masificación y todos los incumplimientos normativos que ello provoca. Pero como si nada. El problema del Casco Viejo, como el de otras ciudades, no es otro que la reconversión de un espacio residencial en un gran mercado, el desplazamiento de los derechos de la vecindad en beneficio de intereses privados y la usurpación del espacio publico en beneficio de empresas particulares. Prueba de ello son la barras sanfermineras de la Plaza del Castillo que, dado el análisis triunfalista de la responsable de Cultura del Ayuntamiento, serán restauradas en 2023. Y ello pese al reconocimiento de las quejas vecinales y de parte de los hosteleros. Y me temo que esas quejas, como dice Sara Ahmed, quedarán archivadas, como esa

Lerín

Érase una vez un pueblo que ya en 1356 cosechaba vino, aunque sus gentes lo bebían desde muchos años atrás. Procedía de esas cepas casi salvajes que estaban cerca de la Sarda, por entonces un bosque de carrascas. Y dicen que esas cepas se alimentaban del fulgor de las estrellas fugaces que se estrellaban contra esa tierra dura y dulce a la vez. Y dicen también que en 1827 este pueblo tenía un curandero llamado Juan Abrego que estafaba a sus fieles con emplastos vegetales que obtenía de las plantas recogidas en las acequias del Ega y en Piezalaparda. Y que ese pueblo era más conocido por los Condes de Lerín que por sus gentes a pie de obra. Como una comadrona llamada doña Satur, un literato llamado Tomás Yerro, un inglés que habla lerinés y un lingüista llamado Amado Alonso que hasta el mismísimo Borges peleó por su amistad. Y así muchos más “érase una vez”. Porque la historia de este pueblo se alarga tanto como el último y tórrido verano. En esas estábamos cuando el pasado jueves

Futbolcracia

Arrancó el espectáculo más consumido en buena parte del planeta. Pero uno no sabe de fútbol, ni de jugadas, estrategias o rotaciones. Es solo un intruso en este deporte secuestrado hoy por la desvergüenza. Ayer explotó ese arrebato mundial que alguien definió como la religión laica con más fieles del mundo. Y te planteas cómo cuestionar esa estampida de nacionalismo, racismo y machismo que ayer se puso en marcha. Cómo entender ese deporte que, como dijera Terry Eagleton: “ se ha convertido en una herramienta para la dominación capitalista y que nadie que quiera un cambio radical puede eludir la necesidad de abolirlo, aunque esto sea políticamente imposible”. Romper el discurso hegemónico futbolístico es difícil, pero Qatar es una vergüenza tal que no se puede obviar. Por muchas razones. Qatar es un país que carece de toda tradición futbolística gobernado por una dictadura absolutista impugnada por los principales colectivos de derechos humanos del mundo. Qatar es la consecue

La 7

Cogí la 7 a las 8 en Etxabakoitz Norte. Iba casi llena, así que fue muy difícil avanzar por ese pasillo que te empotra contra la primera ración de realidad del día. El frescor de la mañana se volvió dulzón. Varias adolescentes blancas se montaron camino de los institutos. A medida que la villavesa se dirigía hacia San Juan se iba llenando de mujeres latinas, negras y árabes que cargaban con menores y carros de compra. En San Jorge ya iba a tope y las mascarillas no impedían sentir el aliento del desayuno en el cogote y un posado de ojos dormidos en tu hombro. Aquella villavesa de acordeón iba tan llena que parecía una ballena varada. Numerosos estudiantes se bajaron en el instituto Cuatro Vientos. Se liberó espacio, pero se ocupó enseguida por una segunda oleada de mujeres africanas que subieron en Marcelo Celayeta. Oí hablar francés e inglés, también árabe y supuse que estaba amaneciendo en Camerún, Nigeria y Marruecos. Y pensé que aquellas mujeres limpiaban el mundo. En An

El capitalismo en 27 palabras

El capitalismo explicado en 27 palabras, ni una más ni una menos.

Día de las Librerías

“Mientras haya bares” es una reivindicación del bar en boca del enorme escritor Juan Tallón. Me gustaría que alguien escribiera con la misma pasión “Mientras haya librerías”. En Navarra tocamos a un bar por cada 340 habitantes, sin embargo, si hablamos de librerías, tocamos a una (1) por cada 10.000. No está mal, eso explica que haya gente que no ha leído un libro en su vida y gente que no ha salido del bar en su vida. Ya sé que no se puede “contimparar”, leer con agarrarte a la barra, uno te mete pa dentro y otro te socializa, dicen. Así que admito la acusación de populista literario por ello. Hoy es el día de las librerías, esos lugares donde extraviarte sin tiempo y donde colocarte sin freno de mundos y voces, habidos y por haber. Zorionak Nafarroako liburutegi guztiei eta haien kudeatzaileei ¡¡

Con qué cuerpos

Últimamente solo leo libros de Mariana Enriquez, adicta al terror de alta gama. Así que ayer tuve un sueño extraño. El mundo había expirado hacía unos segundos y una multitud se agolpaba inquieta ante las puertas del Juicio Final. Había gente que acababa de morir en ese instante y se hallaba perdida en aquella inmensidad vacía y sin luz. Otros, sin embargo, llevaban mucho tiempo allí y no sabían distinguir la vigila del sueño. Millones de almas que habían muerto hace millones de años, de repente, despertaron, pues había llegado la hora. Unos se reconocieron al lado de viejos amigos y familiares. A otros les costó recomponerse y ni siquiera se reconocieron a sí mismos. El caso es que una orquesta de miles trompetas rompió la Voz de la oscuridad. Se anunciaba el instante final de la eternidad. Ese relámpago tras el cual ya nada cabe esperar. Solo esa inquietante resurrección que durante milenios había sedado todos los deseos. Todos se pusieron en marcha. Millones de cuerpos no encaja

Muertos

Fui al cementerio como otras veces. Sé de memoria el camino. Bloque 45. Cada vez que hago este recorrido creo que lo hago para aferrarme a la vida. Mi padre y mi madre yacen aquí. Rodeados de tumbas gitanas repletas de las flores más hermosas, brillantes como un concierto de galaxias, Antes visité la tumba de Sabicas, ese gitano universal que se fue lejos, muy lejos, para abrir la puerta del flamenco al mundo y que volvió aquí para enterrarse sin epitafio alguno. Visité esa tumba movido por la lectura del libro, Alguien camina sobre tu tumba, de Mariana Enriquez, un recorrido hipnótico por los distintos cementerios de todo el mundo. Mientras caminaba por el de Pamplona no dejaba de preguntarme cuántos muertos habría allí, cuántos habrían desaparecido, volatilizados por la velocidad del aire. Recordé, con Rodrigo Fresán, la teoría del Punto Omega, según la cual en el fin de los tiempos se produciría un movimiento de implosión entrópico y todos los que han muerto sobre la superficie

Cosas y casas (Lerín)

Cuando el punk amanecía cada mañana con un resacón de escándalo y Mark Fisher se preguntaba en su blog K-Punk si no había alternativa al capitalismo realista, en Lerín apareció un lema que se popularizó en unas camisetas y que decía “Leringrado resiste”. Mark Fisher nunca estuvo en Lerín, que uno sepa, pero si hubiera estado se hubiera comprado una camiseta de esas que todavía triunfan allá donde vayas. Sin ir más lejos, el otro día me la puse, en fiestas de Lerín, por si la resistencia seguía en pie o ya era cosa del pasado, o solo del viejo punk. Me invitaron en un par de bares. Pero antes, de camino al pueblo me di de bruces con esta casa que ahí seguía. Quizás en orden con el destino. Pero a uno le cuesta imaginar que ese destino sea estar cerrada a cal y canto. Se construyó en el siglo XVII siguiendo un canon sobrio y señorial. Perteneció, igual sigue perteneciendo, a la familia Corcuera quienes fueran dueñas de las salinas de Lerín, industria que dejó de funcionar el pasado

Relecturas de verano

Entre estos dos libros suman 1879 páginas que pesan y pesan hasta agotarte, hasta dejarte molido tras un ejercicio de lectura desmedida y desmesura. Porque después de leer esto, lo que ocurre dentro de esas 1897 páginas, no te lo puedes quitar de la cabeza. Y solo deseas, cuando los acabas, salir corriendo en busca de los lugares por lo que tu cabeza ha deambulado día y noche: México, Nicaragua, Estados Unidos, Francia, España, Austria, Israel, África. Volar a Sonora,en México, a sus carreteras polvorientas en busca de los personajes, de esos detectives salvajes -poetas «desperados» y traficantes ocasionales-, Arturo Belano y Ulises Lima, enigmáticos protagonistas de un thriller feroz y brutal donde hay de todo: asesinatos, muertes feroces y amores en fuga. De 2666 decir es un libro brutal. Aunque el adjetivo depende del usuario. Solo decir que Roberto Bolaño lo escribió en estado de gracia y que poco después murió. Rodrigo Fresán, quien le conoció, ha dicho que cuando la real

Detener con arte

Cuando la policía guay, esa que ha renovado su estética y puesta en escena, va de artista por la vida pasa esto. Que uno ve esta exposición (se celebró del 6 al 18 de junio en Palacio Condestablede Pamplona) y pareciera que detrás hay un intento reivindicativo del Estado penal y sus dispositivos securitarios. Cuando la policía cree que su trabajo -que pareciera que no es otro que el control social punitivo-, es arte y alguien lo acaba convirtiendo en una exposición fotográfica, como si de Salgado se tratara, algo muy grave está ocurriendo en nuestras cabezas. O en las cabezas de los responsables de Interior, policías y de quienes dan el permiso para que esto funcione como un evento plástico. Y más aún, cuando esto se expone como si fuera un bodegón policial que se exhibe como fogonazos propios de hazañas bélicas, solo cabe esperar que las víctimas de estas fotos no hayan perdido su presunción de inocencia. No sé, pensaba que la seguridad ciudadana tenía en su genética el reclamo de l

La fuga de la memoria

“Más tarde que nunca vas a morir”. Dicen que esta frase lapidaria estaba escrita en los muros del Fuerte de Ezkaba en 1938. Como anuncio de la deshumanización radical del régimen fascista. Ayer se cumplieron 84 años de la mayor fuga política de la historia contemporánea de Europa. Durante el anochecer del 22 de mayo de 1938, 795 prisioneros del régimen franquista más sanguinario, se fugaron del fuerte de Ezkaba. Todos creían que nunca es tarde para nada. Esa nada era la libertad. Y se la jugaron monte arriba, monte abajo. Gente que huía de la tortura y el hambre, sí, pero también gente, al menos los organizadores, que buscaron su libertad y un impacto político en las filas republicanas. Y eso los hizo grandes para la historia. Pero solo tres llegaron a la frontera francesa. El resto son números que sangran una historia que ha tardado años, muchos, en ser contada y rescatada. En aquella carnicería consentida, 206 fugados fueron ejecutados in situ y 14 fusilados posteriormente en la

Zorionak Golem ¡

Tal día como ayer de hace 40 años se inauguraron los Golem. Era 1982 y aquella ciudad ochentera todavía vivía en el centro. Así que los Golem vinieron a inaugurar el “Tercer Ensanche” y con ello a descentralizar la ciudad hacia los márgenes, donde la vida deja de ser pura ficción. Hacia ese salvaje oeste que esta banda de forajidos del celuloide conquistaron a golpe de sueños y ensueños. Y allí levantaron el principio de la modernidad de Pamplona. Que igual es mucho decir, pero como en esta ciudad nos van los excesos, ahí lo dejo. Y claro, cumplir años obliga a volver a ese lugar doloroso llamado memoria. Aunque seas de esos que piensa que es mejor adherirse apasionadamente al paso del tiempo que maldecirlo. Lo que no quita para que te vengan cosas a la cabeza, gente que ya no está o ese tiempo que se va como cuando te viene una asfixia extraña. Y pelis que has visto aquí y que cuando sales del cine sientes que la grandeza del mundo no tiene por qué ser pasajera. Esa grandeza la s

Plazos y plazas

Todo tiene su plazo. Como todo el mundo quiere tener su plaza: de garaje, de bombero o una terraplaza, que es una terraza-covid con un password que te permite usar suelo público por la cara. Ya sabemos que el virus lo infectó todo. Hasta las leyes, normas, ordenanzas o los procedimientos administrativos se infectaron. Dicen que por necesidades de servicio. Y todo se volvió líquido, nunca mejor dicho. Y el terraceo pamplonés se amplió hasta el infinito. La última ampliación era hasta el 25 de abril. Pero llegó esa fecha y a Navarra Suma se le pasó el plazo. De volver a poner las terrazas en su sitio. De volver a lo de antes. Pero lejos de eso, el concejal de Navarra Suma, Javier Labairu, sin contar con nadie de la oposición, porque para eso, dice, tiene la “competencia exclusiva” de ampliar las terrazas más allá del Juicio Final, va y ensancha el terraceo hasta san Fermín. Con dos. Y usted ya sabe qué pasa cuando llega san Fermín. Y más este año que vamos desescalados y sin fre

El himno de hoy, 25 de abril

Cuando Grândola, Vila Morena, empezó a sonar el 25 de abril de 1974, mi amiga B, que hoy cumple 50 años, cumplió dos. Y dicen que cuando sonó esa canción ( contraseña de la Revolución de los Claveles portuguesa) en Rádio Renascença, exactamente a las 00,25 horas, mi amiga se despertó inquieta y ya no concilió el sueño en toda la noche. Mientras tanto, en el Portugal salazarista de Marcelo Caetano, la gente tampoco durmió esa noche mientras lloraba de alegría. Dice Pérez Andújar que las efemérides son como sombras que vuelan sobre la gente. Debe ser cierto, porque cada año, tal día como hoy, escucho sin cesar la canción de José Alfonso. Es ponerla y preguntarme a qué hora empieza la revuelta o dónde venden las entradas de la rebeldía. Y sentir que en esos tres minutos caben todas las utopías tiradas por la borda. La escucho y su letra resuena como un trueno que compone un poema irredento: fraternidad, pueblo, compañerismo, igualdad, revolución, asamblea. Pero no nos engañemos,

Conjugaciones

Últimamente tengo problemas con la conjugación de los tiempos verbales. De tanto vivir el presente por prescripción facultativa, se me está olvidando el pasado y no digamos ya el futuro. Casi no lo uso. El otro día me dijeron que entrara en la página de la Institución Futuro, que ahí podían echarme una mano. Que esa gente lo maneja bien, el perfecto y el imperfecto. De hecho, de eso viven. Así que entré y nada más entrar leí que era una entidad privada en forma de think tank, (antes se decía grupo de presión) “que promueve un mejor futuro para la sociedad navarra”. Seguí leyendo por si tropezaba con alguna pista más pero me encontré con que Isabel Díaz Ayuso, la Emperatriz de las Terrazas, venía a Pamplona para reinventar el futuro. Así que me fui al Hotel Tres Reyes. Joder, allí no estaba el futuro, allí estaba todo el pasado foral. Y además el imperfecto: Del Burgo, Adanarero, Sayas, Ana Beltrán, Salanueva, Aracama, Maya y muchas más caras del viejo régimen. También estaba el soc

No hay dios que se aclare

Una columna periodística debe tener buen principio. Algo así como la fuerza de una lanza que cae con la brutalidad de un zarpazo sobre el pecho del lector. Cada semana trato de encontrar esa lanza. Pero últimamente, con la guerra de frente, no hay manera. Cuando no es el Nagore, es la Ezker, y cuando no el Chivite, o la Ibarra o Epaltza. Gente que hace poderosas las palabras humildes e interesante lo vulgar. Pero es que cuando menos te lo esperas te han robado la columna y esa punta de lanza imprescindible para no precipitarte en lo patético . Así que esta semana he decido no leerlos. Para no sentir su bufido en el cogote. Pero aun así, solo me sale la guerra. Guerra que me conmueve y me da miedo, y me despista porque no sé opinar del problema sin añadir un nuevo dilema. Y eso explota todas mis contradicciones de izquierdas. Guerra que me pone de mala hostia y me hace bramar contra unos y otros. Y también me enfrenta a algunas amistades por obviar no sé que geoestrategia q

TBO

Acababa de ver en el cine, en el cine de antes, Makinavaja, El último choriso, de Ramón Tosas, “Ivá”, donde su personaje, un filósofo-delincuente habitual del Barrio Chino de Barcelona, con aires de intelectual de izquierdas, hace de las suyas, que son un poco de las nuestras pero desinhibidos. No sé cómo me di de bruces con esta tienda por la que siempre que paso me pregunto quién coño vivirá ahí. A sabiendas que, posiblemente es una casa okupada por multitud de peña, de esa que la tiene pequeña que tanto diera que hablar en esta ciudad de toros en verano y curas en invierno que se decía antes. Miré con disimulo, pues ya empiezo a tener un pleito con la vista, por ese escaparate del que salía una luz mortecina que obligaba a abrir muy bien los ojos. Vi entonces al tendero, al vendedor, tras un pequeño mostrador encajonado. Luego supe que era el comandante en jefe de aquella montaña mágica de memoria gráfica al por mayor. Un universo de realidad distópica y fantasía lleno de s

Como los nuestros

Diré con Rodrigo Fresán, que una guerra no tiene ninguna estructura comprensible a no ser que se vea desde lejos, y mucho tiempo después, una vez que ha terminado. Vaya por delante que lo que sigue no pretende justificar nada. Nada. A lo sumo, compartir mis contradicciones. Porque de mis certezas apenas quedan los mástiles rotos de una fe en bancarrota. Y no sé como escribir, sin excusarme por ello, que esta guerra es la guerra que otros quieren que sea. Incluso el relato emocional, el del miedo, la compasión, el dolor y la pena y hasta el de la mala hostia, es lo que otros quieren que sea. Digamos que esta es nuestra guerra porque la sufre gente que podíamos ser nosotros mismos. Pero ese nosotros, en primera del plural, se conjuga diferente que en Siria, Irak o Afganistán. Lo siento. Pero huele a hipocresía. Y esto no mitiga las responsabilidades, de un lado y de otro, ni obvia las sangres derramadas. Lo decía una periodista española muy emocionada desde la frontera entre Po

Dudas

Llamé al alcalde Maya para ver si él podía sacarme de aquel atolladero mental en que me encontraba desde que Putin invadió Ucrania. No se extrañen. Para él la vida no va de clases, sino de unos que ganan y otros que pierden. Y a él eso le da un no sé qué. Por eso él prefiere la adjudicación directa y después ya veremos. Así se evitan sufrimientos injustos propios de los procesos participados. Eso dice. Y sí, cómo no voy a estar de acuerdo en que Unzué tire el txupinazo. Pues claro. Pero a lo que voy que me voy. Que llamé a Maya para saber si él, con ese don de la ubicuidad y la equidistancia sideral que Dios le ha dado, podía iluminarme en este oscuro recorrido hacia la verdad y el más fino análisis geopolítico sobre aquella guerra que había sustituido a la pandemia convirtiendo la vida en un disparate. Maya me hizo la cobra. Cosa que era de esperar puesto que sus fronteras, dijo, no van más allá de Burlada por el Norte, Aranguren por el Este y Orkoien por el Oeste. Y no quería

Implosión

Plumillas y tertulianos sufragados por el pesebrismo pepero decían la semana pasada que la implosión del PP, ese reventón en la sala de máquinas del buque insignia de la corrupción española, era un peligro para la democracia y para España. Como si en esa lucha caníbal entre los cárteles de Génova y Puerta del Sol nos fuera la democracia cutre que ya anunciara “The Economist”. Como si ese costurón cosido en falso fuera a descalabrar esta democracia de saldo que no se atreve a meterle mano a un emérito corrupto. Joder, me dije al oír semejante gilipollez, si algo tiene que implosionar no es solo ese partido que da cobijo a fascistas de VOX que a estas horas están de resacón, sino esta segunda restauración borbónica con su monarquía impuesta por el carnicero del Ferrol. Y tiene que implosionar ese nacionalismo español tan de abascales y otros kukusklanes patrios que hacen del odio a los extranjeros pobres y racializados, su penitencia diaria. Y tiene que implosionar la Iglesia catól

Sí, vienen los Guns N´Roses

Axl Rose, voz cantante de Guns N’ Roses, se sobresaltó cuando oyó la noticia. Acababa de cumplir los 60 el 6 de febrero y aquello le pareció el mejor regalo de cumpleaños. Se lo comunicó su ex manager Doug Goldstein el pasado día 9 y dicen que Axl, al oír la propuesta, entró en un estado de éxtasis similar al del concierto de 1992 en Santiago de Chile. Otros, sin embargo, creímos que aquella idea solo podía ser fruto de un delirio tras largos meses de sobresalto emocional. Pero no. Era verdad, y mucha verdad como diría un tal Rajoy. Aquella bomba explotaba en la Mesa de San Fermín de Cultura. Alguien con una intrincada biomecánica de la pamplonidad quería reparar dos años en barbecho. Y solo ellos, los Guns N´Roses, nos podían liberar de aquel cansancio teñido de tristeza . Puestos al habla con Axl, que recibió la llamada en su domicilio de Malibú, inmediatamente dijo que sí, que vendría con su banda al completo a Pamplona, que conocía de sobra la ciudad pues en mayo de 20

Txumarra

Hay gente que muere siendo muy conocida. Y gente que muere siendo muy reconocida. Luego están los que sin buscar ni una cosa ni otra, hacen doblete. Txumarra era de estos. Un amigo que nos dejó el pasado martes a sabiendas que hacía tiempo le costaba seguir erguido. Txumarra fue muchas cosas: currela de taller ochentero y dependiente en la mítica “Mendi Kirolak”, donde llegabas y ahí lo tenías, tras un mostrador que le quedaba pequeño. Un tipo de otra pasta cuya equidistancia nunca compadreó con el buenismo fashion de hoy en día. Un tipo cuya honestidad no le cabía en el cuerpo. Alguien reñido con la vanidad y ungido por la humildad que se vació en cuerpo y alma en todas y cada una de las ideas y proyectos que gestionó desde la sección de Montaña del Anaitasuna, su segunda casa. Porque su pasión fueron las montañas. Un tipo que renunció a la velocidad de las cosas y al stress hiperbólico que padece el alpinismo de hoy metabolizado por la pulsión capitalista. Y es que Txumarr

¿Por qué no pasa nada?

Once millones de personas malviven en condiciones de pobreza en España. De esos, casi tres millones son jóvenes entre los 16 y los 34 años. Y de esos, la mitad son pobres de una solemnidad insolente. Resumido, cuatro de cada diez personas no llegan a fin de mes. O llegan a rastras. Y como siempre, la peor parte se la llevan ellas. Lo dice el informe Foessa de Cáritas de este año. Y sí, resuena como un disparo a bocajarro. Como una plegaria que nadie escucha. Pero no pasa nada. Nada. Porque todos nos sabemos de memoria la explicación inmutable de este cuadro goyesco. Lo de la precariedad mórbida, la temporalidad, los despidos masivos, el paro brutal, los ERTEs y que todo dios aguanta a base de benzodiacepinas. La pregunta entonces es por qué no pasa nada, por qué no se asalta la Moncloa, el Congreso, las plazas más allá de las terrazas, por qué nadie se moviliza, por qué nadie politiza este barrizal frivolizado, por qué hay tanta prosa eyaculatoria y tan poca mala hostia callejer

Más o "menas"

No se puede eructar libremente. Y Maya, el alcalde de Pamplona, le está cogiendo gusto. Supongamos que es verdad. Supongamos que esos “menas” que él nombra han cometido delitos. Esos jóvenes tienen derechos. Y no pueden ser nombrados, identificados señalados y estigmatizados como jóvenes que “no son de aquí” , porque en el fondo eso es lo que piensa Maya, que como no son nacidos aquí, no son “gente normal”, expresión que a él le gusta utilizar. Y esto es un pensamiento centrípeto. Y cuando Maya reitera que "hay denuncias sobre delitos cometidos por "menas" y luego se excusa con: "y esto no es xenofobia", piensa, sabe y siente que lo es, que es así. "Excusatio non petita acusatio mafesta" que decía mi profe de latín. Maya juega con fuego. Y debería estar asesorado por un letrado puesto que hay disposiciones normativas en atención a la particular protección que merecen los menores, las LO 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Ho