Ir al contenido principal

Pamplona negra



La policía judicial entró en el salón de plenos del Parlamento de Navarra. Eran las cuatro de la madrugada. Junto a la tribuna de oradores, en medio de un gran charco de sangre, yacía el consejero. Según las primeras estimaciones del forense, el asesino había actuado con un arma blanca dos horas antes. Este dato desató las primeras especulaciones. ¿Qué hacía el consejero a las dos de la madrugada en el edificio sin que la policía foral detectara su presencia?
Las sospechas empezaron a expandirse como un veneno inoculado. Se descartó el asesinato político si bien la legislatura había sido tenebrosa. Todo parecía indicar un ajuste de cuentas, pero, ¿por qué en ese escenario y a esa hora? Dos meses antes, una periodista de Diario de Noticias, medio local, había detectado movimientos extraños en las cuentas corrientes del consejero. Procedían de la multinacional Ericsson con base en la República Democrática del Congo, principal productor de coltán, mineral utilizado en los teléfonos móviles. Las cuentas se disolvían por varios paraísos fiscales.
La policía científica rastreó las últimas llamadas del móvil del consejero. La última, a las doce de la noche, procedía de Amberes. La policía descubrió también en uno de los bolsillos de su chaqueta, un recibí por importe de diez mil euros firmado por dos personas y una carta manuscrita. De repente, el móvil del consejero sonó, la policía respondió; una voz camuflada dijo: “hemos ejecutado al consejero por expreso deseo de él”. Meses después la periodista publicó un reportaje en el que se demostraba el asesinato inducido a modo de suicidio asistido. El consejero estaba reclamado por los gobiernos de Brasil y Tailandia.
Nada de esto es verdad. Pero pudiera serlo en esta primera edición de Pamplona Negra.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Miquel Marti i Pol

Hace 15 años escribí este artículo en Noticias de Navarra. Hoy hace 15 años de la muerte de este inmenso poeta catalán.  Mientras algunos políticos analfabetos se enriquecen por el morro, mueren los poetas. A uno el cuerpo le pide mandarle a ese tal Galipienzo uno de los poemas de Miquel Martí i Pol, el poeta-obrero catalán muerto el martes pasado. Pero hay algunos hombres tan necios que si una sola idea surgiese de su cerebro, ésta se suicidaría abatida por   su dramática   soledad. Por eso prefiero seguir leyendo a este inmenso poeta que se ha ido en busca de un mundo donde reconstruir sus utopías. Miquel Martí i Pol fue una de las voces emblemáticas de la poesía catalana y un referente imprescindible de la identidad catalana.   Un escritor de enorme carga emocional, un hombre que construía versos con los que se jugaba la vida en cada instante. Un obrero de toda la vida que empezó a trabajar a los catorce años en una fábrica de Rod...

Minuto

No podré votar por Yala Nafarroa con Palestina para que lance el txupinazo y el cielo se avergüence. Así que dejaré aquí mi voto. Creo que el resto de propuestas tienen tiempo de lanzarlo. El año que viene, si viene, o el que sea. Sin embargo Gaza no puede esperar. Aun con nueva tregua trampa. Que Yala lance el txupinazo será un acto simbólico de gran impacto internacional. Y será, como no podría ser de otra manera ,un acto político. Claro, como tantos gestos diarios revestidos de inocencia viciada. Porque no se puede pasar de puntillas, ni ser equidistante, ante esta masacre gazatí. Porque hasta el silencio miedoso y colaboracionista que inunda el mundo, también es político. ¿Te suena de algo Melody? Pero además, Yala no es una candidatura personal, cuestión que deberíamos revisar en favor de lanzaderas colectivas si reclamamos fiestas fusionadas e inclusivas. Yala, agrupa a 225 colectivos sociales y ONGs frente al genocidio y ocupación palestina. Y llevan años. Pero Yala ...

El viejo pino

El viejo pino no aguantó la embestida de un viento sin piedad, un viento enloquecido, como una llamada de teléfono de desamor. Dicen que cayó a cámara lenta, como queriendo agarrarse al último suspiro de sus resecas raíces. El viejo pino tenía más de cien veranos y había sido testigo de noches de amor y de todas las lunas, de tormentas, granizos, vientos cierzos y “castellanos” y también de alguna guerra aún sin cicatrizar. Fue refugio de cientos de nidos y testigo mudo de miles de vuelos que los cernícalos convertían en piruetas de amor y de muerte. Cada año, llegado septiembre, cuando la luz desciende sobre los pimientos recién asados, el pino crecía varios milímetros. Lo hacía, dicen, para oír mejor el repique de campanas que anunciaban una procesión desde tiempo inmemorial. Y también dicen, quien lo ha visto crecer, que en algunas noches recargadas de estrellas, se podía oía su respiración que sonaba como un gemido. Entonces, algunas gentes se arrimaban a su tronco para encontrars...