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¿Qué nos queda?

Suenan los acordes estremecedores de la Tercera Sinfonía  de Góreki. Llamada también de las  Canciones Dolientes  o de  Las lamentaciones . Todo un monumento al dolor. En una cárcel de la Gestapo, en Polonia, una niña de 18 años dejó escrito con sus uñas, antes de ser ejecutada lo siguiente:  "Mamá, mamá... No llores por mí". El compositor compuso esta obra maestra y lo hizo para la eternidad sonora, esa en la que los lamentos solo pueden encontrar el equilibrio y el consuelo deseados.                    Oigo la radio, leo los periódicos y me entran ganas de llorar y de vomitar abiertamente sobre los viles e ignominiosos raptores de nuestras vidas.  Sobre los corruptos protegidos por la mentira oficial. Sobre los mercenarios de la indecencia política y social. Nada queda ya. O casi nada que decir. Tampoco oír. Todo será negado. No tres veces, sino las que hagan falta para justificar...

Tan lejos, tan cerca

El 30 de enero de 1933 el presidente Hindenburg nombró a Hitler canciller de Alemania. El viejo dirigente no pudo aguantar más lo que las urnas habían decidido el año anterior.  Y todo en medio de una grave crisis económica que había arrancado en 1929. Fueron suficientes seis meses  para destrozar la  obra de la República de Weimar. La prensa española del momento se expresaba así: El Debate , representante de la derecha católica decía “la conducta de los nazis, su organización belicosa, revelan un espíritu que no podemos aprobar, aún cuando en muchos aspectos sea explicable ”(23.2.1933), Por su parte El Socialista , semanario fundado   en 1886 en el seno del Partido Socialista Obrero Español,    trató en los primeros momentos de justificar el dudoso comportamiento de los socialistas germanos frente al nazismo. Esto es lo que se comentaba:             “Quienes ante las elecciones de marzo aconseja...

El país del carnaval

Ahora, en tiempo de carnaval, Jorge Amado vuelve a hacerse imprescindible. El pasado año, pasó sin pena ni gloria para él. Había nacido en 1912, en Itabuna, Bahía (Brasil) y muerto en Salvador de Bahía en 2001, pero su centenario apenas concitó la pasión que él le puso a la vida. Fue un tipo intenso, vividor, militante del partido comunista brasileño, abogado y diputado en 1945. Vivió cárcel y exilio pero también desengaños. Abandono el partido en los años sesenta pero nunca olvidó dónde había nacido y para qué. Leer su obra es más que recorrer un país, más que una región, Bahía,  o más que reconocer a sus paisanos en plena bacanal de caipirinhas, playas o carnavales. Voy a leer, de nuevo, El país del carnaval . Porque este país va camino de ser  un carnaval perpetuo que sus políticos construyen  cada día. 

Memoria doliente

Hoy no es un día cualquiera. No es un día cualquiera para cualquier judío con memoria. Para cualquiera que recuerde. Y para quien no recuerde pero quiera recordar. No es un día cualquiera. Porque cualquiera no puede pasar por alto este día. Aunque a veces, los días sean un día cualquiera. Tal día como hoy de 1945, el Ejercito Soviético liberó a los presos del campo de concentración de Auschwitz . Ese día no fue un día cualquiera para miles de judíos.             Imre Kertész y Primo Levi, posiblemente sean los referentes vitales de la literatura del holocausto. Pero hay más. Ni más ni menos fuertes, ni más ni menos víctimas del horror. Personalmente llegué a interesarme por el Holocausto con una obra de Jan Karski (1914-2000) Historia de un Estado clandestino , donde se narra la misión del autor como correo entre el gobierno polaco en   el exilio y la resistencia interior.   No menos me conmovió la obr...

Efemérides nazis

Se que abundan las  noticias sobre el Holocausto. Y que hay tendencias de opinión -por supuesto ideologizadas-  que insisten en callar de una vez por todas ese gran hueco y silencio del mundo. Otras tendencias de opinión insisten en reconocer otros genocidios y en evidenciarlos. ¿Sobra hablar de Auschwitz para hablar más de Armenia? No, porque  ese  genocidio llevado a cabo en 1915 en el que los turcos ejecutaron  y exterminaron a millón y medio de armenios exige también, como el holocausto español de 1936 al 1939, más presencia.  Por eso creo  que se puede y se debe seguir insistiendo en ello. Busquen  por la red a un tal Clemente Bernad, busquen su obra "Desvelados", y entonces el silencio definitivamente reinará sobre nuestras dudas. Hoy, 26 de enero, se cumplen 30 años de la detención en Bolivia de Klaus Barbie, más conocido como "El Carnicero de Lyon" por los crueles y sangrientos crímenes y asesinatos  que cometió como funcion...

Así habla el poder, ni más ni menos...

A los trabajadores del metro de Atenas, después de nueve días de paro y movilizaciones, les han amenazado con ser detenidos o encarcelados si siguen insistiendo en su protesta. Ni derechos de huelga, ni de manifestación, ni protección de sus salarios,  ni de su dignidad como trabajadores esquilmados. Se acabó. Esto es lo que hay. Hasta aquí hemos llegado. Líneas rojas traspasadas. Sí. ¿Y qué? Nada. El vacío, el silencio, la inevitabilidad del presente, su tiranía.  Solo el rostro del poder venido arriba en banderillas. Ni ideas, ni estrategias, ni expectativas, ni esperanzas, ni ciclos históricos que expliquen lo que pasa, ni ajustes, ni reajustes. Nada, solo la desolación de poder en su máxima expresión. La ley, los derechos, las constituciones son solo papel de baño, inservibles ante tamaña agresión. Solo queda el ejercicio del poder en estado puro. Ante ello, solo una chispa que nos movilice en la misma dirección. Como hace años, como siempre, como la historia nos ha en...

Leer en medio del caos

En cierta ocasión, Manuel Vicent, en su columna dominical de El País, en esa que sin renunciar a la lírica, escupe dosis de bellaca realidad   embellecida, llegó a decir que esta situación, la que nos toca vivir, a unos más que a otros, no podía ser por más tiempo descrita. Porque ya no cabían las palabras. Porque todo, o casi todo   está dicho. Y que ante eso solo cabía renombrar el mundo apelando a la literatura. No para sucumbir al engaño, ni para la autoreclusión preventiva de los iconoclastas del desengaño, tampoco como adictivo paralizante, ni utilizada como   dosis de arsénico balsámico. NI siquiera como aguardiente intelectual o pasatiempo ante el nihilismo político reinante. Solo como manera de reentender y de nombrar lo que ocurre. Porque la realidad vendida, traficada, secuestrada, despolitizada y bastardeada, está vacía. Se han empeñado, alguien, de que se vacíe. Suena, sí, pero está vacía. Por eso no somos capaces, no de entenderla, sino de ...