Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como corrupción

Contra la soberbia

Miguel Sanz no durmió bien la noche del jueves 11 de abril al viernes 12. Ese día, viernes de pasión para él,   declaraba como imputado por el cobro de dietas en la antigua CAN. Se acostó ya inquieto, no cenó y un murmullo interior, cercano al desasosiego le invadió mientras apuraba un vaso de leche caliente que le había preparado su esposa Villar. Apenas dijo nada y la mirada fija de su entrecejo  se confundía en las sombras de una noche que se avecinaba larga. A las tres y cuarto   de la madrugada, sudoroso, se despertó agitado por un sueño extraño y cruel. Sus amigos más íntimos   le estaban azotando con látigos de brea incendiada mientras su cuerpo desnudo   colgaba de un árbol muerto y sin hojas. Ya no logró conciliar el sueño mientras  se removía incesante en la cama empapada por las secreciones que producen los miedos de dudosa procedencia interior. Apenas se reconocía. Se levantó a las 6,30, el sol todavía no lucía aquella mañana...

Así se hace política en España

Mientras juegan como niños, despectivos, maleducados, e incultos por cierto, como infantes aburridos en su propio tedio, en su propia autosatisfacción, mientras pasan de su compromiso, el de político honesto, juegan, juegan a ser como vástagos bastardos de su propia profesión, como lo que son tal vez, seres definidos como políticos   inconscientes, alelados, imbéciles, pero además conjurados e impíos, indignos de sentarse donde se sientan. Mientras asesinan el sistema público de salud madrileño, juegan a las palabras con las que no saben jugar ni conjugar. Quizás están buscando qué significa solidaridad, o igualdad, o excelencia o universalidad. Pero lo dudo. A lo sumo les llega para reconciliarse con su propia miseria, la del impúdico profesional de la política transformada en negocio al servicio de intereses bastardos.