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Amaiera

Hombre, después de 50 años tirando de gatillo, cientos de muertos y   presos, miles de años de condena,   litros de sangre, sudor y lágrimas, de agonías sin desenlace, de vidas ulceradas, infancias prohibidas, familias sepultadas y esperanzas sedadas, del conflicto irresuelto,   y del mapa con su independencia, de engaños y desengaños y socialismos imposibles, y años de hartazgo, de espera y desespera, de duelos, detenciones de lesa perversidad, comunicados, negociaciones y negaciones, de idas y venidas,   de redadas con nocturnidad y alevosía, del Batallón Vasco Español, de Amedos, Gales y Galindos, de torturas y fondos reservados, de alto el fuego y vuelta a empezar, de entierros y   homilías y huelgas de hambre, de prisiones y dispersiones y perdones, arrepentimientos y pecados de los que comer caliente cada día, de vías Nanclares, doctrinas Parot,   kilómetros de carretera, de manifas y más manifas, de Yoyes y Lasas y Zabalas y todav...

¿Suspender los Sanfermines ?

La petición, vía plataforma change.org,  de suspender este año los Sanfermines como respuesta institucional ante la sentencia de La Manada, no pretendía demonizarlos. Ellos solos, con la ayuda de todos nosotros, los de "casa y los de fuera", de los partidos todos, de la globalización, el turismo de masas  y hasta del sursum corda , se han convertido en una fiesta cuyo modelo reclama una urgente revisión. Quien vea demonización en esto, allá él o ella. Cada uno es libre de interpretar y los firmantes   de aceptar esa interpretación y/o compartir. Tampoco pretendía responsabilizar a nadie, solo a los culpables. Esta petición   no se hizo para generar efectos secundarios sobre la población. Quien vea en esta propuesta un intento de hacer pagar las culpas a la ciudadanía, que se queda sin fiesta, se equivoca. En todo caso, aclarar que esta idea no pretendía otra cuestión que dinamizar una proposición reflexiva que implicara a la Institución como respuesta ante ...

Cientos, miles de "manadas"

Tiene razón el movimiento feminista cuando nos advierte acerca de la importancia de no individualizar el caso de “La Manada”, de no singularizarlo. De no interpretarlo fuera del mapa que normaliza la violencia contra las mujeres. Cuando nos advierte que este caso no es excepcional. Que la excepcionalidad del caso es su absoluta viralización mediática. Y a esto habrá que buscarle explicaciones. Que las hay. Cuando nos señala que   manadas y   jueces como Ricardo González, o como   quienes han encubierto a los depredadores de “La Manada”,   no son una anomalía social. Que el juez discrepante no es un caso patológico de misoginia, -que pudiera ser- sino el producto de un sistema patriarcal y sexista. Ese que ordena y manda en muchas familias, cuadrillas, sindicatos, peñas, Comités de empresa, Consejos de administración, partidos políticos, medios de comunicación, Universidades, Tribunales, en la Fiscalía General del Estado y hasta en las comunidades de vecinos. Y s...

Autoexcluidas

En medio de la ciénaga , hay olores que pasan desapercibidos.   Como ciertas palabras ahogadas en el mar de fondo del ruido diario. Se las oí el otro día a Javier Taberna, presidente durante 27 años de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra. Déjenme que les diga que este   hombre me recuerda a Ana Blanco, esa presentadora de TV1 de rostro incorruptible que tan bien le sienta la cita de Woody Allen cuando dice que hay quien estropea los relojes para matar el tiempo. Pero a lo que iba. El otro día le preguntaron a Taberna en la SER de Pamplona, por qué en el Comité Ejecutivo de la Cámara solo hay una mujer entre doce representantes.   Respondió que “ser empresario exige mucho tiempo, mucho viaje” . No dijo que hubiera trato de favor a los hombres en el ascenso. Dijo que sí, que había desigualdad. Pero “eso no es porque lo quieran los empresarios, sino porque las mujeres en un momento de su vida optan”. Y optan, venía a decir, porque les va el rollo maternal y l...

El maestro de la digresión

Jean Paul Friedrich Richter (1763-1825) Nació Johann Paul Friedrich Richter en Wieselund, en la severa región de Franconia. Se enamoró de Rousseau y casi le roba el nombre. Se enamoró de Sterne, maestro de la digresión, y en ese arte lo igualó. Soñó con escribir un libro cometa, que tuviera la cabeza aquí y la larga cola en el cielo, pero, perseguido por los acreedores, ofendido por la ceguera y alcanzado por la muerte, no llegó nunca a escribirlo.  De "Doscientas sesenta y siete vidas en dos o tres gestos" de Eugenio Baroncelli. Ed. Periférica

¿Cuánto pesan 375 años?

A estas horas, mientras usted lee esto, ocho jóvenes de aquí al lado están delante de un tribunal de guerra. Hasta allí les ha llevado una noche festiva cargada de alcohol y cierta dosis de mala   hostia   mal gestionada. Poco más. Pero enfrente tenían a dos peones de guerra de este nuevo estado correccional. Y se lió parda. Así que lo que debió ser juzgado como una pelea tabernaria a cara de perro, acabó en delito de terrorismo por obra y gracia del nuevo paradigma judicial. Estos jóvenes se enfrentan a 375 años de prisión por delitos de terrorismo que solo llegaron a ser lesiones. De eso hay pruebas. Pero no han sido admitidas. Eso supone una vulneración de los derechos a la tutela judicial efectiva. Así que la venganza ha suplantado a la justicia incapaz de ser administrada por ese sanedrín carcomido por la nueva doxa punitiva. Y es que, a falta de gestión política, judicialicemos la vida, hagámosla insostenible, criminalicemos las palabras, los gritos, el humor, el...