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Anna Selina Storace

" Nació en Londres en 1765. Ojos claros, labios sutiles, cabello dorado, voz felina, conocida como Nancy, amó a un siglo hombre, Mozart, y muchos otros: Lorenzo da Ponte, cura libertino y delicado libretista que, probablemente en este orden, le abrió las puertas de su alcoba y la de los escenarios de Viena; Giovanni Battista Casti, clérigo sólo en los apellidos y poeta chismoso, con el que acabó en la cama por no acabar en uno de sus venenosos epigramas; John Braham, joven tenor, que le dio un hijo; Lady Emma Lyon Hamilton, quien realmente hombre bno fue y que le fue presentada por el almirante Horatio Nelson, su amante. La noche del 5 de diciembre de 1791, mientras Wolfgang (Mozart por supuesto) moría en Viena, ella sufrió un derrame cerebral, del cual se recuperó con el único fin de no olvidarlo nunca. Todavía canto durante veinte años más. Murió en Londres el 24 de agosto de 1817" De "Doscientas sesenta y siete vidas en dos o tres gestos" Eugenio Baroncell...

El hombre que espiaba las estrellas

Vesto Slipher (Indiana1875/Flagstaff 1969) "Nació en Mulberry, Indiana en 1875. Le esperaba un destino nebuloso. En 1907, con un diploma de astrónomo en el bolsillo, entró a trabajar en el Observatorio Lowell, en Arizona. Acercaba un ojo al visor del telescopio y espiaba las estrella como si fueran ideas esperando ser pensadas. hacía 1918, mientras en Europa Einstein aplicaba la constante cosmológica ("la mayor barbaridad de mi vida") a la teoría de la relatividad, él, absorto en la lectura de las espectografías de estrellas lejanas, descubrió que aquellas, por un imperceptible capricho, se alejaban de nosotros, lo cual significaba que el universo no era estático.  Nadie le recuerda. Él ignoraba incluso el nombre de Einstein, y el mundo lo ignoró a él, un científico que, imaginaos, llevaba ese fantástico nombre de tirano intergaláctico. Murió olvidado en Flagstaff en 1969". De "Doscientas sesenta y siete vidas en dos o tres gestos" Eugenio Baroncel...

Franquismocracia

ETA se quita de en medio y el Estado decide ocupar su lugar. Podía ser una viñeta de Forges. Pero no. Y es que el Estado, secuestrado por el PP y sus validos, Cs y PSOE, se ha venido arriba. Justo en la semana en que el 23F cumplía años intentando no envejecer jamás. Hay quien dice que esta involución política tiene su origen en la tensión a que se ha visto sometido el PP tras el órdago independentista catalán. Y que ello ha desatado la ira del Gobierno para demostrar, vía 155, quién manda aquí. Vamos, que la culpa es del procés por intentar llegar donde nunca debió. No creo. El procés catalán ha sido la excusa política –y casi militar- para defender el Régimen del 78. Pero ha evidenciado que los poderes facticos españoles, desde los Austrias hasta aquí, carecen de capacidad democrática para regenerarse. Y ese es el síntoma de la putrefacción política de España como proyecto político. Porque esta involución   no es nueva. Pasó en los años de plomo de ETA y aún después....

Pues igual ya no Podemos

Nadie sabe qué pasa en Podemos/Navarra. Salvo los de casa. Y aun así, lo dudo. Porque han convertido la pésima gestión del conflicto interno en un espectáculo al servicio de la derecha participando así de la estetización y banalización de la realidad política. Y de rebote han contribuido al desencanto de no pocos miles de gentes que se creyeron que aquello iba en serio. Y aquello era el futuro. Aquellos cielos por asaltar al devenido en un mesianismo débil. Porque pareciera que la política de Podemos, al menos la gestión interna, reproduce reiteraciones o permutaciones en un movimiento de oscilación bipolar. Y nadie lo entiende. Por mucho que todos/as se expliquen y solo ellos se entiendan. Viendo este espectáculo de autoinmolación política decae la convicción de que no hay nada nuevo que vaya a ocurrir nunca más. Traducido; cada día es más evidente que el futuro ha sido prohibido. Y eso forma parte del capitalismo realista, ese que nos atrapa entre la temporalidad y el presen...

Sin cortarse un pelo

Vivimos tiempos regresivos. No sabemos adonde volveremos, pero el hilo roto de la historia nos acerca a un corrompido escepticismo, como apátridas del pensamiento.

Josefina

Pudo ocurrir en Auschwitz, pero sucedió en Larraga. Pudiera haberse llamado Amira, Batia o Janina, pero se llamaba Maravillas. Y pudieron secuestrarla y violarla las Waffen-SS pero lo hicieron una cuadrilla de fascistas analfabetos cargados de vino peleón. Como si hubieran aprendido a matar en la Escuadra Negra falangista de Tudela. Su asesinato bastardo congeló la sangre de los diablos y hasta la tristeza de las hienas. Aquel martirio pudo ser redimido con la venganza del ojo por ojo o con un juicio como el de Núremberg. Pero ni una cosa ni otra. Porque aquí, aquel matadero que se levantó en 1936 con los cuerpos de 300.000 asesinados   solo ha sido juzgado por los profetas del silencio y los discípulos del olvido   seguir leyendo en Diario de Noticias
La jungla  se publicó en 1905 en el periódico estadounidense The Appeal to Reason . Por entregas. Y conmocionó a la opinión publica por la crudeza de su relato sobre la situación de los mataderos de Chicago y las condiciones de trabajo de una clase obrera tratada de forma muy parecida a los cerdos y vacas que sacrificaban. Fue censurada y Roosevelt inician una investigación que acabó en la " Pure Food Legislation " de 1906. Quizás Jordi Evole lo leyó antes de abordar su polémico reportaje.