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Entradas

El frutero

Pues fíjate Enrique,   Maya por supuesto, que pensaba yo ponerme una frutería aquí, en la Jarauta, y mira por donde, con lo que dices, me he echado patrás . Les cuento. Estos días el Casco Viejo anda revuelto. Que si póngame cuarto y mitad de amabilización, tres cuartos de desertización y medio kilo de peatonalización. Que me lo llevo puesto y a ver si llego antes o después a casa. Pues bien, el otro día, nuestro ex-alcalde   se vino arriba y sentenció el asunto con un agrio epitafio comercial: “a base de fruterías y de mercerías no se va a revitalizar el Casco Viejo”. Así se dirigía a quienes cuestionaron sus políticas comerciales cuando tuvo responsabilidad pública. Le faltó decir: a ver pringaos , cómo vais a revitalizar el Casco Viejo si no es con más bares, gastrobares, hoteles, franquicias, supermercados, apartamentos turísticos y Airbnb por vena. ¿ Es que no os dais cuenta que con fruterías, carnicerías, mercerías, ferreterías o pescaderías no revitalizáis ni el p...

Pikara Magazine

No es fácil editar una revista así, no es fácil. Porque  esta revista es algo más que una arquitectura de opiniones. Es un atrevimiento, una apuesta, es pura dinamita que cuestiona el orden social patriarcal. Es más que feminista, porque es la suma de las muchas formas de entender quizás los feminismos y los   posfeminismos y sus divergencias. Pero es sobre todo un escenario donde caben múltiples identidades, las múltiples maneras de entender la sexualidad, los cuerpos,  las  relaciones que éstos operan en los diversos escenarios sociales, políticos y culturales.   Una revista imprescindible 

¿ Y si ya no Podemos?

Me pasa con Podemos como con el Procés . Que ya no sé quién es quién, como en Juego de Tronos ; que no distingo el sujeto del predicado, que ya   no sé donde empieza la ficción y   acaba   la realidad. O viceversa. Y me pasa que al pensar en Podemos o el Procés , voy con el freno de mano echado. Para no desparramarme por la cuesta de la culpa o la sospecha. Y   me cuesta interpretar la trama. Ni declaraciones,   ni claves del conflicto, ni posicionamientos, nada. Porque todo se me hace retorcido   y enmarañado como las novelas de Kafka. Di que solo manejo lo que leo o lo que me cuentan fuentes de agua potable o emponzoñada. Y dirán que con eso no se puede pontificar. Pues igual. Pero me temo que a la izquierda que aquí pongo por testigo, le está pasando factura el peso y sobrepeso de una   realidad tozuda y políticamente incorrecta que tantos   intentan amabilizar cuando no pacificar. Qué les ha pasado a la gente de Podemos Nafarroa para q...

Rumbo a no se dónde

Dice este apestado literario, no por cuenta propia , sino por cuenta ajena, que "lo que veo es que se ha desatado la caza del pesimista"  y  que "los aguafiestas no están bien vistos". Sánchez-Ostiz lleva tiempo escribiendo diarios, su propia trayectoria vital, con sus subidones y altibajos que no oculta. Y ahí hay de todo. No me canso de leerlos, aunque en ocasiones ciertas entradas las encuentre reiterativas. Pero su despiadada forma de meter el dedo en el ojo a esta bastarda realidad es de una lucidez amarga. Y es que en  "Rumbo a no se dónde" reconoces de inmediato los pasos de la  incertidumbre, el sonido de la fugacidad, el olor del desasosiego y esa liquidez vital que patentara Bauman. Un texto en el que su autor se autoinculpa ante su propia incapacidad de saber el rumbo de su vida. Porque  Sanchez-Ostiz representa a ese tipo de escritor en la cuerda floja literaria y vital.  Y no se corta un pelo en reconocerlo. Y ahí, en ese punto, conecta con...

Nicanor Parra

Alguien que dijo" nunca fui un autor de nada porque siempre he pescado cosas que andaban en el aire" 

Tres anuncios en las afueras

No se que opina el crítico de El País, Boyero, de esta película. Pero les aseguro que cada segundo es una sacudida. Que cada minuto es un golpe bajo a las emociones que se te mueven de un lado a otro como una montaña rusa. Desde el principio. Te plantas ante un pueblo sureño de la profunda América conservadora. Y comienza un tobogán en busca de una venganza, de una reparación, de un juego violento donde las emociones más contradictorias y el lenguaje más freudiano, se confabulan. Una mujer, Mildred, (Frances McDormand)  que se icononiza como  John Wayne afronta un desafío frente a un jefe de policía que escribe uno de los manifiestos vitales más brutales y conmovedores de los últimos tiempos. Una película muy propia de los hermanos Cohen aunque la firme McDonagh, un tipo al que le va la brutalidad cinematográfica tan propia de Fargo. Una película que hay que ver, necesariamente. Para sentir como las pasiones humanas, entre ellas, la tenacidad, la denuncia ante la mirada p...

Entreteniendo a los pobres

Este título se lo he robado a un amigo. Quizás les sorprenda. A colegas de profesión, quizás les resulte   insultante o vehemente. Pero a los pobres, a las precarias, a los desempleados, a los inmigrantes, a los negros y demás colectivos que llamamos sin pudor alguno “desestructurados”, quizás no tanto. Y es que quienes nos dedicamos a eso tan atrevido como es la “intervención social” llevamos tiempo colaborando con este entretenimiento que desactiva toda insurgencia.   Porque llevamos tiempo gestionando la pobreza   como buenos guardianes del orden neoliberal. Quienes trabajamos en los Servicios Sociales no tenemos el reconocimiento que tienen los médicos, los bomberos, las enfermeras o las docentes. Más bien no lo tenemos; ni social ni político. Pero lo buscamos. Muchas veces en la niebla. Y así nos va. De esta profesión se sospecha por intrusiva, fiscalizadora o poco empírica. Sospechan sobre todo nuestros usuarios a los que no nos atrevemos a llamar ciudadanos...