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Muertos y bien muertos

Tras el atentado terrorista de Barcelona, muy poca gente, excepto el colectivo Gazteizkoak, un conocido francotirador intelectual en plan friki y una histórica feminista,   ha cuestionado el gatillo fácil de los Mossos d´Esquadra. Un cuerpo policial   que hasta hace cuatro días lideraba el ranking de denuncias por torturas, vejaciones y otros usos y abusos. Incluso más que la Guardia Civil o la Policía Nacional. Vi las fotos de las víctimas. Y también las de los asesinos. Y me conmovieron.   Tanto unas como otras. Sé que a los familiares de las víctimas esta similitud les puede escandalizar. Y lo entiendo. La venganza es una especie de justicia salvaje. Pero servidor   hubiera preferido ver a los asesinos sentados en el banquillo y defendidos por un abogado. Porque como dice Alba Rico, la muerte de los asesinos no es el triunfo del bien, sino el fracaso del Estado de Derecho. Porque esa gente se ha escapado de la justicia. ¿Que se me ha ido la p...

Curcio Malaparte: el gran olvidado

En julio de este año se cumplieron 60 años de la muerte de un escritor inquietante y polémico. Era bueno. Muy bueno. Pero tu tuvo su etapa fascista y eso lo condenó al ostracismo. Aunque muriese abrazado al crucifijo maoísta del PC. Corresponsal de guerra para Il Corriere della Sera en el frente ucraniano en la segunda Guerra Mundial y combatiente voluntario en la Primera Guerra Mundial, Curcio Malaparte, seudónimo o sobrenombre  de Kurt Erich Suckert, ingresó en el Partido Fascista Italiano pero se desengaño a tiempo y poco a poco se fue ganando la enemistad de Mussolini quien lo desterró y condeno a varios años años de prisión. Si digo que es bueno es porque hay dos obras cumbres de su literatura de guerra. "La Piel"  y "Kaput" , dos obras maestras del horror, la guerra, la barbarie y la desesperación humana en el escenario y  recorrido por la Segunda Guerra Mundial. Son dos crónicas tremendas, brutales y de un lirismo que te encoge el alma que según Malaparte...

Pensar la ciudad

El arquitecto Alvaro Ardura (izq) y el sociólogo Daniel Sorando, autores del "First we take Manhattan" (Foto: archivo privado)  Van dos tipos, los que ven aquí arriba,  y se dedican a pensar en la ciudad en la que viven. O en otras. En sus centros urbanos, en sus cascos antiguos, en sus dinámicas vecinales, en los comercios perdidos, en las calles, en cada esquina, en los balcones, en los barrios y en lo que ven y no ven en los mismos, o en lo que ya no existe y ha sido sustituido por otros artefactos de contenido comercial, disuasorio, consumista, expositivo o  funcional cultural. O también se dedican a observar a los nuevos vecinos y vecindades. Y ven, que en ocasiones, los recién llegados son ajenos a los de toda la vida, con otros gustos, disgustos y consumos. Y se dan cuenta que a las ciudades, a los barrios se les roba algo en un momento determinado. O que determinados espacios, generalmente los cascos antiguos, han sido usurpados por dinámicas comerciales y/o ...

"Heminguay" no vendría

Desde hace años dedico una columna a los Sanfermines. Siempre quiero que sea la ultima. Porque es muy ingrato ser un aguafiestas. Y porque en el ADN pamplonés está escrita la inmunidad del santo. Y es que, de esta fiesta colaboracionista y despolitizada solo quedan los restos del despiece y una memoria de saldo. Los Sanfermines son, hoy por hoy, con la colaboración de todos: colectivos, peñas, ayuntamientos de derecha e izquierda, instituciones, grupos de presión, hostelería, medios de comunicación y otros agentes tangibles e intangibles, una fiesta capitalista de primer orden. Y   en ella no hay   presunción de culpa alguna. Así que de una fiesta sin igual hemos pasado a una marca sin igual. Y todos batiendo palmas. Pero el precio es la precarización de miles trabajadores al servicio de la fiesta, la exclusión de muchos ciudadanos de la misma y   el exilio forzoso de miles de ellos. Además de generar un terrorismo inmobiliario y una gentrificación homeopática   ...

Para echarse a temblar

Según fuentes de la Dirección General de Trafico, en una semana, la Guardia Civil de Tráfico ha detectado más de 2000 positivos en alcohol y drogas. En una semana. Eso quiere decir que, en un mes la cifra alcanzaría 8500. En un mes. Y en un año, según estas cifras y progresiones,   llegaríamos a los 92.500 positivos en alcohol y drogas. Esto teniendo en cuenta que la Guard ia   Civil puede detectar, en el mejor de los casos, a un tercio de los potenciales infractores. A esa gente que va puesta hasta las trancas.   Un tercio. Y ya es mucho pillar. Según esta estimación, que me corrija la Guardia Civil, en un año pueden circular por las carreteras españolas casi 276.000 personas puestas hasta arriba  de alcohol y drogas. Muchos y muchas, verdaderos asesinos de la carretera y suicidas renegados del presente. Esta es la realidad de un país a la deriva. No por el consumo. Allá cada cual cómo juega con su vida. Sino por las causas que nos llevan a ...

Turismo por decreto

Cuando unas ciudades se han dado cuenta del   impacto del turismo de masas, la nuestra declarará al Casco Viejo Zona de Gran Influencia Turística. Con dos. Y nadie dice nada. Todo dios contento. Como si hubiera que aceptar hasta los errores equivocados. Como si a falta de la urgente revisión de la deriva de este barrio, este ayuntamiento   quisiera firmar su epitafio. Dicen que lo hacen   obligados por una normativa estatal. Cierto. Pamplona pasa de 600.000 pernoctaciones anuales y ello nos obliga a crear esta figura. Es verdad. También lo es que podíamos objetar, o negarle   a Madrid su norma. O buscarle la vuelta. O decidir de otra manera. Por ejemplo, y solo como ejemplo argumental, podíamos declarar ZGAT a Etxabakoitz, ese   vergonzante yermo urbano donde el impacto sería simbólico. Pero no. Este ayuntamiento elige el Casco Viejo porque así la afección será mínima. Porque los comercios   no van a ampliar su horario, eso   d...

Prostitucionismo

Dicen que es el oficio más antiguo del mundo. Pero servidor cree que es la dominación más antigua conocida. Y es que últimamente es habitual admitirla como un hecho incuestionable, como si fuera una viga maestra que sustenta las relaciones entre hombres y mujeres. Como si esta práctica de opresión patriarcal hubiera cambiado de acera o le hubiéramos dado la vuelta para mirarla de otra manera, más amable. Pero ha sido el feminismo el que nos ha enseñado y demostrado que la prostitución no es solo un mordisco feroz en las carnes de la historia. La prostitución es un mecanismo de dominio y subyugación de las mujeres. La prostitución fue la patente de corso del patriarcalismo protocapitalista y lo sigue siendo con el tardocapitalismo neoliberal.   Y hasta la fecha nadie, o casi nadie, cuestionaba esto: que la prostitución es una transacción siniestra del poder machista que perpetua una sumisión patriarcal a través de la dominación del cuerpo y el deseo. Y esta definición, primer...