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Stoner, una obra maestra

John Willians (1922-1994) En medio de tanto fango, de tanta insolencia liberada por los sicarios del cinismo; cuando la verdad ha sido vampirizada y la Justicia se inmola en una barraca de feria, un libro te puede librar de todo este estercolero. Y hasta limpiarte el alma de tanta inmundicia. Un libro que, al leerlo, uno puede reconocer su propia biografía. Porque “ Stoner” de John Willians (1922-1994) nos habla de todas las renuncias y saldos pendientes con la vida. Un libro donde resuena el fracaso, pero su eco provoca una inmensa lucidez. Como las aguas curvadas por la nieve. Y me dirán que los tiempos ya son lo suficientemente negros como para rebozarnos   en lecturas que nos ponen contra las cuerdas. Que la vida hay que vivirla, que son tres días y dos lloviendo. Les digo, por mucho empeño que pongan en ver la botella medio llena; como dice Juan Tallón, da igual qué hayas hecho con tu vida, es tu creación y tienes que hacerte cargo de ella sin aflojar la corbata para r...

8M, ¿más de lo mismo?

Ayer  8 de marzo,  se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Creo que la rememoración histórica de ciertos hechos no tiene sentido si no es como revulsivo   práctico y emocional para reconquistar espacios negados a quienes se recuerda, si no es sentido en su plenitud por el imaginario social como elemento de combate dinamizador y si el colectivo evocado permanece ninguneado ante las posibilidades reales de cambio y protagonismo histórico que le corresponden. Creo que esta fecha   se ha reconvertido en un icono estético de la reverberación ideológica feminista. Este Día, con mayúsculas, se ha transmutado en una plataforma, apenas   evocadora del pasado histórico de las mujeres y en un reclamo publicitario de la folclorización anual de la memoria feminista.   Poco más. Porque la factoría ideológica liberal-poscapitalista se ha tragado literalmente su significado y sentido histórico. Lo digo porque los hechos son demoledores. Y conste que reconozco el...

¿Nadie dice nada?

Si la izquierda tiene una obligación, esa es pensar mejor que la derecha. Innovar más allá de la proclama. Atreverse a retorcer el pensamiento sin miedo a la tumoración cerebral.   Verán, este ayuntamiento pretende hacer un aparcamiento en el solar de Santo Domingo. Justo ahora que la ciudad apuesta por proyectos de movilidad sostenible y hasta con un área de Ecología Urbana. Pareciera que aquella izquierda que peleó por frenar una de las mayores perversiones urbanísticas de la ciudad, el aparcamiento de la Plaza del Castillo, se haya olvidado de sí misma. De conjugarse con los prefijos eco y anti. Aquella lucha por liberar a la vieja Pompelo fue una rebelión popular contra una manera de hacer o destruir la ciudad. Pero quizás, los rastros de esa lucha se hayan ido por el sumidero del olvido. Y pareciera que esta izquierda, más que un aparcamiento quisiera levantar una escombrera de renuncias. Me dirán que se ha consultado a la ciudadanía, un gesto que blinda casi todo. Ya ...

Incertidumbre

Acabo de leer "Incertidumbre", de Paco Inclán, un editor de libros, un investigador de asuntos que no vienen al cuento o inútiles, un friki vaya. Un zurdo enamorado de las cunetas de la ficción, un tipo viajado al que el viajar solo le va si el viaje se hace un hueco en su interior y lo deja con ese amargo sabor de la resaca,  un tipo que experimenta con sus propias neuras que son las de todos: el tiempo, el espacio, las palabras, las geográficas dispersas, los sonidos, los personajes de los lugares y los lugares de los personajes, los lenguajes, las literaturas y las metaliteraturas de barra de bar. Uno lee a este tío -con todos mis respetos tocayo- y se da cuenta que, entre la realidad y la ficción ni siquiera hay un relato que lo engarce por una cadena de palabras más o menos ordenadas, no. Solo hay una voluntad por dejarse asignar. Y que lo que llamamos realidad - o lo que sea, vaya usted a saber-  nos vaya devorando hasta hacernos parte de un contexto. Y sí, tiene un ...

Caprabas

Foto: Navarra elespañol Oigo que las currelas de Capabro le han plantado cara a la Dirección de este súper, y me he venido arriba. De repente la clase obrera, aunque sea disociada y episódica,   es noticia. Y es que un grupo de trabajadoras se planta ante el despido de dieciocho compañeras. Un acto de otro siglo frente al obrerismo desclasado y el sindicalismo desnortado. Suelo comprar en Caprabo cuando no lo hago en las tiendas del barrio. Este sitio me cae bien. Y me jode que lo cierren debido a presiones de otros tiburones de la especulación mayorista. O quizás porque nuestro consumo irresponsable, comprando merluzas a tres euros, rompe la cadena de sostenibilidad del mercado justo. Y eso influye, aunque usted no lo vea, sobre las relaciones laborales por la grieta más débil: la mano de obra precarizada y necesaria para sostener   precios y salarios basura. Imagino además que entre las socias cooperativistas y los currelas a pie de nómina, no ...

Hubo un tiempo

En que las cosas estaban claras. O cuando menos en su sitio. Las cosas de la vida,   la muerte, del amor y del día a día; las creencias, las utopías y hasta   el lugar que uno ocupaba en el mundo. Todo estaba en su sitio. Sabíamos a qué atenernos. Usted sabía las reglas del juego. Uno militaba y amaba y sabía porqué y para qué . Uno tenía fe, el que la tenía, y le servía para interpretar los designios del pasado, del presente y hasta del futuro. Porque el destino no era un juego trucado y el presente sucedía al pasado. En definitiva, estábamos armados de un yo fuerte y sin fisuras. Y si éramos rehenes, sabíamos el precio del rescate. Pero   ese yo   fuerte y cartesiano se ha fragmentado en mil pedazos. Ya   nadie sabe a qué atenerse. Su vida, la de usted y la mía,   es un itinerario a la deriva que puede recalar en varios puertos, reconstruirse decenas de veces y reinventarse en sucesivos yoes edificados sobre los restos de no pocos naufragios  ...