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INEM: cerrado por formación

O tra vez Rossell, presidente de la CEOE, la gran patronal española. Un tecnócrata con el culo cubierto a perpetuidad que arremete ahora contra los funcionarios del antiguo INEM. Dice Rossell que hay que formar a todos los funcionarios que trabajan en el actual SEPE, que no tienen ni idea de orientar a los parados y paradas, que les falta arranque, ganas de creerse que sirven para algo. Dice que habrá que formarles para que aprendan de una vez por todas a gestionar el desempleo. Para orientar mejor a los parados en la gestión de su desocupación. Y si para eso hay que cerrar las oficinas del paro, se cierran. Porque no sirven para nada. Vale chaval. Me recuerdas a un tal Trump usando ese tono bastardo-emocional y populista para arengar a quienes las están pasado putas.  A ver lumbreras, ¿por qué no te preguntas otras cosas? Por ejemplo. Por qué el PP ha desmantelado los servicios públicos  seguir leyendo en Noticias de Navarra

Cómo nos hacen sentir culpables de nuestro desempleo

Vean esta película,  si es que todavía no lo han hecho: Yo Daniel Blake . De Ken Loach. Un título que reivindica con fuerza el drama de un carpitero que se queda en paro y es sometido a un implacable y delirante proceso de burocratización en pos de una pensión por parte del sistema de empleo británico. No es una recomendación más, es casi de obligada visión para aquellos y aquellas que viven vidas a medias, precarizadas, pendientes de otros, de  una decisión sanitaria, de un tribunal medico, de una ayuda de los servicios sociales, del sistema de empleo o de esa oficina del paro que nos llama para cursos inservibles o imposibles de cumplir.   Y también para quienes viven plácidamente,   por suerte propia o por carambolas de la vida. Véanla. Los ingleses nos levan ventaja en esto de los recortes a la clase obrera, una clase que allí todavía está presente, aunque se empeñen en ocultarla como nos recordaba Owen Jones.  Ken Loach conmueve con su p...

Patria

Acabé  Patria  tras siete horas  casi seguidas, intensas, enganchado a la mecánica cuántica de un tobogán que te subía y bajaba a su antojo. Fernando Aramburu (FA) gana en las trescientas ultimas páginas lo que –creo-  “pierde” en las primeras doscientas. Y es que en esas primeras páginas uno siente que en esta novela hay buena y mala gente. Y puede ser verdad. Gente que es perpetradora del mal y gente que lo sufre. Así, este lector se ve tutorizado emocionalmente por la fuerza de los hechos hacia una posición ética y sentimental que, hasta puede compartir. Pero se niega a ese ejercicio  de acompañamiento hacia ningún lugar que no sea la libre voluntad de elegir a sus propios personajes. De ubicarlos allí donde su propia lectura filtrada le permita. ¿Es esto  maniqueísmo? No lo creo. De verdad. No diré nunca que  Patria  sea maniqueista. Quizás  Patria  no se pueda escribir, de momento, de otra manera. Y digo de momento. Y aquí se...

Lo otros okupas

No parece que el metabolismo político de Unión del Pueblo Navarro esté sobrado de neuronas. Ahora este partido quiere declarar Pamplona ciudad libre de okupas. Como si de una peste o un verso satánico sin rima se tratase. Suena a propuesta infectada. A paja en el ojo ajeno. Vale que los okupas que UPN quiere criminalizar no hayan andado finos en la gestión  okupacional. Vale  que la okupación ya no es lo que era. Pensemos incluso, que el propio ayuntamiento no ha conjugado bien norma e ideología.  Vale. Pero declarar Pamplokupa zona liberada de radicales, suena a risa floja. A memoria selectiva. Y es que a Pamplona y a Navarra le sobran okupas. Pero de los otros, de los que no llevan rastas. Gente fina que ha okupado a sus anchas.  Les cuento. Aunque a   algunos les suene a nostalgias de un régimen bubónico. En 1973, Carrero Blanco, presidente del Gobierno, y Julio Rodríguez, exprofesor de la Universidad, miembro del Opus Dei y en aquel entonces Ministro d...

Pedagogía de la traición

Ayer, el socialismo rajoyista confirmó la traición a su electorado. Y a la memoria de un partido   que ha escrito su historia a sangre y fuego. Ayer, el socialismo amnésico se puso en manos de un corrupto de palabra, obra y omisión. Más aún, ese socialismo metabolizado por el brazo más trilero del PP, cederá el poder a un partido   gangrenado por la corrupción sin propósito de enmienda. Y lo hará amparándose la   lealtad mal entendida ante gente que ha convertido   España en un lodazal.   Por eso, este   socialismo regentado ahora   por un tal Javier Fernández Iscariote, necesita explicar su infamia, su fariseísmo moral, su malabarismo político. Necesita dulcificar su pedagogía-trampa ante esos casi 90.000 militantes socialistas que han exigido decencia ante una Gestora que ha sucumbido al IBEX35 y sus medios de perturbación social. Y todo en nombre de una responsabilidad institucional que en este circo   resuena como una carcajada.   ...

Mikelarena

E n un mundo mediocre y banalizado hasta la extenuación, donde los estudios de humanidades son expulsados sistemáticamente de los circuitos de formación y conocimiento, un historiador a pie de obra recibe un premio. Se llama Fernando Mikelarena. Y es de aquí al lado. Le han dado el Premio Euskadi en castellano por su investigación  Sin piedad. Limpieza política en Navarra, 1936 .  Conocí a Mikelarena en el Instituto Gerónimo de Uztariz. De esto hace ya bastantes años. Y les aseguro que es un tipo de otra pasta. Un historiador que cree que el hombre y la mujer tienen en la historia y la memoria su único y precario suelo. Un científico social que, lejos de la comodidad y la mirada indiferente, afronta la tensión que el mundo no cesa de bombear. Sus proyectos de investigación navegan en busca de múltiples preguntas, sabiendo que en pleno desconcierto, la historia y las humanidades son las mejores herramientas para encontrar, si no respuestas a nuestro presente, sí las clav...

El eco de los disparos

Fotografía: Clemente Bernad Lean esto. Les ayudará a despejar muchas dudas que nunca se atrevieron a formular. O a formularse. Y no hace mucho tiempo. Puede que tengan ciertos reparos. Que les cueste adentrarse ante este abismo llamado autocrítica. Si es así, ustedes tal vez forman parte, como yo, de esos que en tiempos no tan lejanos miramos para otro lado. Hicimos caso omiso. O nos autocensuramos. O guardamos un silencio bastardo, contaminado de vergüenza. Quizás porque no podíamos, no sabíamos o no habíamos leído a Steiner cuando dijo que "somos cómplices de lo que nos deja indiferentes". Lean esto porque va directo a la línea de flotación de nuestra historia reciente, aquella que huele a plomo y sabe a lágrimas, tantas que si los demonios probaran el amargor de la sangre, enloquecerían de tristeza. https://edurneportela.com/el-eco-de-los-disparos/