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Entradas

El eco de los disparos

Fotografía: Clemente Bernad Lean esto. Les ayudará a despejar muchas dudas que nunca se atrevieron a formular. O a formularse. Y no hace mucho tiempo. Puede que tengan ciertos reparos. Que les cueste adentrarse ante este abismo llamado autocrítica. Si es así, ustedes tal vez forman parte, como yo, de esos que en tiempos no tan lejanos miramos para otro lado. Hicimos caso omiso. O nos autocensuramos. O guardamos un silencio bastardo, contaminado de vergüenza. Quizás porque no podíamos, no sabíamos o no habíamos leído a Steiner cuando dijo que "somos cómplices de lo que nos deja indiferentes". Lean esto porque va directo a la línea de flotación de nuestra historia reciente, aquella que huele a plomo y sabe a lágrimas, tantas que si los demonios probaran el amargor de la sangre, enloquecerían de tristeza. https://edurneportela.com/el-eco-de-los-disparos/  

Pamplonando

El mes pasado oí a   una representante del ayuntamiento de Pontevedra decir: “Cuando llegamos a la alcaldía teníamos una cosa muy clara, sabíamos qué modelo de ciudad queríamos.” Me pregunto por qué este ayuntamiento del cambio no está movilizando este   debate.   Quizás el más rentable, necesario y exigente. No digo que no se estén haciendo intentos. Pero parciales y sin anclaje prioritario en la agenda política. Y es que en este momento hay una inflación de mesas, procesos, foros, dinámicas participativas y asambleas populares.   Para casi todo. Muy bien. Pero esto requiere diagnósticos, planificación,   criterio, saber para qué participamos y vinculación de los resultados.   Y creo que a estos   procesos les falta visión global, cohesión   y miradas poliédricas. Que se han diseñado   con más prisa que criterio. Quizás desde la inmediatez para cumplir lo prometido. Pero pensar en un modelo de ciudad requiere sentir   la ciudad como...

Amores perros

Rajoy se frota las manos ante el autogolpe de estado dentro del socialismo español. Y es que lo que ocurre en el PSOE viene de lejos. De cuando un día dejaron de entonar la Internacional. De cuando el socialismo en vez de cambiar el mundo se conformó con   gestionarlo. Hoy ni eso. Porque el PSOE solo aspira a apuntalarlo de la mano de un fascista de guante blanco y dedos negros. El socialismo español está en liquidación por derribo. Y quien sabe si acabará cerrando por defunción. Como el viejo PASOK griego.                Dicen que, antes de echarle el órdago a Sánchez, los golpistas habían vi s to la película Rojos , de Warren Beatty. Para liberarse del trauma. Y es que   lo que ocurre en el PSOE no es solo una crisis de identidad. Es mucho más. Tiene que ver con la amenaza de las verdaderas fuerzas del orden económico. Con El País , con el IBEX35, con la judicatura más fascista, con los lobbies de presión más vor...

El harakiri socialista

Nadie sabe qué debe de pasar en el seno de este partido para evitar su propia bancarrota ideológica y política, para acabar siendo un partido residual, un resto de serie sin ningún atractivo electoral. Ahí está el cataclismo socialista en todo el reino de España. Y es que si el socialismo español ha entrado en barrena, el socialismo navarro hace tiempo que lleva ensayando el harakiri. Se han dado razones a manta para explicar la involución socialista en esta tierra de sacrosanta gobernabilidad y estabilidad foral a costa de no pocas prebendas y canonjías en su haber; para explicar su abandono, no ya de clase, sino incluso de la socialdemocracia más insípida del mercado. Y ellos mismos, los socialistas,   tratan de explicar, sin ninguna convicción, por qué colaboran con la derecha, no solo en su sostenimiento, sino en su   perpetuación. Aluden, sin decirlo claramente, a la   estabilidad política, a la gobernabilidad de Navarra, al sostenimiento inexcusable del constit...

Despertares

Traslado de los restos de Mola y Sanjurjo al monumento a los Caídos, Pamplona, 18 de julio de 1961. Foto: Rafael Bozano Hay quien dice que a Mola lo resucitó un golpe de memoria. Y unas palabras sangrantes como bayonetas caladas en el pecho de sus víctimas. Lo cierto es que en noviembre de 2016 el general despertó brazo en alto. Lo sacudió de su tumba   una vieja corneta entonando un himno fascista. Había muerto hacía   79 años pero aún permanecía en activo en el mausoleo de los Caídos, levantado en 1942 por orden de un   fascista para honrar una sola sangre. Cuando despertó se encontró con su viejo camarada de golferías sangrientas, Sanjurjo. Ambos, golpistas profesionales y carniceros por la gracia de Dios, se saludaron marcialmente   y recordaron sus muertes. Las suyas y las de sus víctimas. Y volvieron a brindar por ello. Y es que ambos creyeron estar aún en los despachos donde se firmaban día sí, día también, asesinatos en masa. Mola recordó entonces sus ...