Ir al contenido principal

Entradas

Cuidados

Mi vecina tiene 84 años y unos huesos de cristal. Una caída tonta le ha dejado en silla de ruedas. Quizás esto les sea familiar. Mi vecina ha solicitado la valoración de dependencia,   algo así como pasar una ITV vital que valora si puedes circular con autonomía por el carril de la vida diaria. Según sea esa valoración, la administración te proporciona recursos.   Hay una larga lista de ciudadanos esperando esa valoración. Y no es corta. Mi vecina la solicitó en noviembre de 2015. Aún está esperando. La mujer, mal que bien, aguanta el tirón, pero su cuñada murió esperando esa ITV. Mi vecina me pregunta el por qué de esa tardanza. Le digo que las cosas van mejor. Que si el cambio y tal. Pero no sé qué más decirle. Ahora les cuento lo que mi vecina no entiende. Joaquina, que así se llama, espera esa valoración con ventaja. Sé que su familia le cuida y cubre sus necesidades. Pero hay gente sola que sobrevive a pelo. Como si el mañana no existiera. Están los ayuntamientos...

Háganse entender

Si tuviera que suspender al nuevo gobierno, lo haría en comunicación. Y no es porque no comunique,   sino por cómo lo hace. Esto no es cuestión de voces ni portavoces. Es algo más. A este gobierno le sobran palabras y le faltan ideas. Ideas fuerza para comunicar por   qué hace lo que hace y para qué. Algo que tiene que ver la estrategia comunicacional, con la pedagogía   política y la gestión de las ideas marco referenciales del nuevo gobierno. Si yo fuera presidenta me preocuparía no solo de informar, que también, sino de generar discurso público y político sobre lo que digo y hago. Discurso pedagógico que permita entender los cambios propuestos y los procesos en marcha. Discurso para comprender la diferencia conceptual   entre una y otra política. Por ejemplo, entre las ideas fuerza de UPN destaca la ejecución de macro-proyectos públicos como forma de generar riqueza. Bien. Ya lo tienen. Díganle a la ciudadanía que los proyectos estrella de UPN: el Circuito de...

Abrir sin miedo

El otro día recibí una carta. Elige90 se titulaba. Pensé que se trataba de un plan dietético. Pero no. Abrí la carta y   me asusté. Osasunbidea me invitaba a hacerme una prueba para prevenir el cáncer de colon. Sentí a la altura del diafragma el eco de un epitafio. Ya sé. Los tíos somos unos falsos. Pero he oído que el susurro del cáncer enloquece. Algunas veces, a esa hora de la noche en que la vida se retuerce por todos los costados, pienso en ese momento en que te dicen que lo tienes. En qué sucede tras ese segundo después del diagnóstico. Ese día, por razones profesionales, escuché un relato. Decía así: “Hacía tiempo que me sentía cansado, sin rasmia para la vida.   Sentía dolores en el cuello. Una mañana me levanté con un gran bulto en el costado derecho. Un poco preocupado, me fui a urgencias. Esperé mientras la gente me miraba. Me vieron y de inmediato me ingresaron. No me preocupé mucho. Ya lo intuía. Toda mi puta vida ha sido una desgracia. Una más no importab...

Boyero contra la aporofobia

Boyero, ese crítico de cine que parece un sociólogo de la degradación, apunta al corazón del mal en este brutal artículo . La aporofobia, o el odio a los pobres, convertida en espectáculo por una banda de bastardos, borrachos hasta las trancas. Y todo bajo la también bastarda mirada de gentes como usted y como yo. Y también de la policía que miró para otro lado. Indiferentes. Gentes todas que han aprendido a escamotear el sufrimiento con la diplomacia de una sonrisa envenenada. http://cultura.elpais.com/cultura/2016/03/18/television/1458327624_996937.html