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Entradas

Referéndum o nuevas elecciones

La complejidad del resultado electoral va a poner a prueba   la capacidad de gestión de los partidos políticos. En juego está la gobernabilidad de este reino de España   en bancarrota económica y social. Ya lo decía ayer Javier Vizcaíno en su twiter . La gran derecha   constitucionalista y unionista representada por PP y Ciudadanos no logrará gobernar. Ni siquiera con ayuda externa. Sin embargo las diferentes izquierdas, las más radicales   y las socialdemócratas más amables,   con los apoyos de los nacionalistas   catalanes, podrían     investir presidente al socialista Sánchez. Solo la suma de PSOE, Podemos, UP y el apoyo de los independentistas  podría proclamar a Sánchez presidente. A ello podría unirse el PNV y Bildu. Pero el precio que los independentistas catalanes van a imponer será brutal:   la exigencia del referéndum en Catalunya. Algo que Podemos ha prometido si tenía opciones de gobierno. Pero algo que se le atraganta...

El debate

El presidente, enfangado de corrupción hasta la médula dorsal de su ultima confesión de palabra acto y omisión, estuvo a la altura del farsante que ha construido para   protegerse ante la evidencia más negra de sí mismo. Su propia ética y moral, arrastrada por la historia reciente de un país al que ha llevado a la bancarrota económica, ética y social, se tambaleaba pese al deseo desesperado de mantenerse a flote en medio del lodazal que él mismo había levantado. Rajoy no supo ni siquiera defenderse como un hombre de bien. Ni siquiera como un hombre  de mal. Simplemente hizo lo que él sabe hacer. Alterar la realidad y aplicársela al pie de la letra. Aunque fuera falsa.  O lo que es lo mismo, decir que es de noche cuando en realidad alguien ha bajado las persianas. Rajoy quiso ser un hombre de Estado   pero acabó devorado por su propio estado de ánimo. Un hombre a la deriva tratando de engolarse tras los restos de un naufragio que anunciaba como útil y necesario p...

Negro sobre blanco

Soy de la generación de los blackface , es decir,   de aquellos niños que al finalizar la cabalgata de reyes nos colocaban en las rodillas de un   rey negro para hacernos una foto. Él te sostenía y tu le mirabas aterrorizado. Mientras escribo esto, contemplo esa foto que data de 1963 y todavía   emite   un tufo de mentira. Tu sabías que allí, tras aquella cara betuneada,   había una trampa que   empezaba por los labios   sonrosados y terminaba a la altura del cogote clareado. Pero aguantabas la farsa. Como después has aguantado muchas y con menos recompensa. Si yo fuera alcalde de esta ciudad - se lo digo Asirón - antes del día 5 de enero daría un golpe en la mesa. Y diría:   ¡basta de farsa ¡   acabemos con este sainete caduco y casposo   que,   como decía este periódico el sábado, coloca a Pamplona entre las pocas capitales que todavía se rinden esa noche ante un blanco tuneado y farolero. Porque ese   n...

Enterrados en el cielo: crítica radical del himalayismo moderno

Nada de lo que he leído sobre himalayismo, conquistas ochomilistas, hazañas y heroicidades por encima de la "zona de la muerte" en cualquier "ochomil" del planeta es igual. Lo que he leído es pura recreación en los egos heroicos y su enfrentamiento a las más altas montañas de la tierra revestido de aventura. Vale, pero esto es otra cosa. Este libro es pura crítica radical al negocio, mercadeo y exposición de egos, vanidades y el nuevo colonialismo que ha invadido Nepal en los últimos años a costa de la ascensión de  sus montañas sagradas. Siguiendo a dos sherpas, Chhiring Dorje y Pasang Lama, sus vidas de miseria,  sus raíces,  sus familias; este libro aporta claves marxistas (eso me parece a mí, aunque igual hoy  se leen como claves políticas)  a la interpretación del himalayismo moderno y de la aventura neoliberal en que están inmersas las múltiples expediciones que surcan las cordilleras de Asia. http://capitanswing.com/libros/k2-enterrados-en-el-cielo/...

Farolas y faroles

Paseaba por la Avenida Baja Navarra cuando me fijé que ciertas frases mal construidas estaban ahorcadas de las farolas que alumbraban un atardecer frío. Al principio me costó entender, luego comprendí que eran los mensajes de la campaña electoral que esa UTE compungida   formada por UPPN ha diseñado para reconquistar Navarra: “No es lo mismo   Estado que España,   sectario que plural,   adoctrinar que educar, insolidario que foral, cuento que historia, paralizar que avanzar, imponer que pactar”. Ya ven, frases que piden auxilio a la imaginación, que claman rescate gramatical. Si se analizan, notas   que   están enfermas, enquistadas en el resentimiento. Frases alcoholizadas, regadas con media docena de patxaranes La Navarra.              A ver, ¿España no es un Estado u qué ? ¿ Acaso UPN no usó su sectarismo más bastardo durante años desoyendo la pluralidad de Navarra? ¿Acaso concertar y per...

El comensal

Me costó leerlo apenas cuatro horas pero intensas.  Mientras,   el relato me arrastraba por  la  tensa tristeza que cada linea me provocaba. Casi hasta el llanto  iba desgranando capítulos uno tras otro. Mientras, yo también evocaba pasajes similares a los descritos. Yo no tenía muertos al lado, pero sentía sus muertes como latigazos profundos sobre una  epidermis a flor de piel. Yo no tenía muertos por los que escribir ni duelos por los que hacer las paces con mi memoria, pero sí una madre, cuyos cuidados coincidían milimétricamente con los de esa madre que Gabriela Ybarra pierde. Entonces quise saberlo todo de ella. Me daba apuro ser poco original. Pero me fui directo a Google, para ver qué aspecto tenía, dónde estaba, su email o lo que fuera. Y me agradó y consoló su sutil y delicada mirada. Y quise saber más de ella para decirle abiertamente que su novela me recuerda a esa frase de Cioran que dice que el devenir es una agonía sin desenlace. Y el...

¿Qué fue de la clase obrera?

Lean a este joven que nació después de que Margaret Tahtcher (1925-2013) quisiera eliminar de la historia a una clase social que fue y es aún arte y parte del devenir del mundo moderno. Este joven investigador británico no  vivió de lleno la brutal lucha de clases en su país de origen. Que no la viviera, no significa que no la supiera diseccionar a la perfección. Y que no la viviera, no significa que ahora no exista. Está presente, con una fuerza inusitada y bastarda, pero invisibilizada y demonizada como resto apestoso de la historia edulcorada a la que nos aboca el neoliberalismo.  Entre nosotros, en este reino de España empobrecido, también la lucha de clases como concepto analítico ha desaparecido. Y también como concepto social y vital. Eso no significa que, insisto, no exista. Aquí el recorrido de la lucha de clases concebida como sujeto histórico, tiene menos recorrido que en Inglaterra, pero hoy la gran lucha de clases está presente en esa gran eclosión del  pr...