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Dudas

E n cierta ocasión le pregunté a la presidenta por el oráculo al que se encomendaban en UPN en épocas de tempestad. Aparte de Sta María la Real y San Francisco Javier, no tenemos un Arriola que nos ilumine. Vamos a puro huevo, me dijo. No le creí. Porque la revuelta palaciega en UPN se ha saldado con dos víctimas de postín, un candidato de pega y la propia reencarnación de la presidenta. Ni   diseñao   por Laspalas. Así que me entran dudas. Como las que servidor tiene respecto al nuevo socialismo chivitista refundado. Dudo de su renovada independencia siempre secuestrada. Quién me asegura, que en nombre de la salvación foral frente a los nuevos asaltacielos que se anuncian, el socialismo no se avenga a nuevas lealtades con UPN en nombre de la cansina gobernabilidad. Dudo también de la izquierda. No por insolencia o vehemencia. Sino porque a veces creo que su lucha y estrategia es a fondo perdido. Dudo de Podemos. Si su plantilla electoral tendrá solidez, reconocimien...

Solidaridad sí, pero no así

El pasado sábado 29 de noviembre tuvo lugar en toda España una gran recogida de alimentos. Miles de voluntarios, sin duda de muy buena fe,  participaron en una gincana de solidaridad sin precedentes. Algo a lo que estamos ya acostumbrados desde que la pobreza amenaza  a casi doce millones de personas al borde de la pobreza en el reino de España.   Resulta bochornoso que hayamos llegado a esto mientras las estructuras del Estado del Bienestar miran para otro lado. Peor aún. No miran porque hace tiempo confiaron la salvación de la gente a la voluntariedad, la autogestión y la autogobernanza de uno mismo o de los demás. Y más: no miran porque el contrato social se ha roto, los derechos de ciudadanía se han cancelado y los derechos sociales van camino de una defunción asegurada.  La solidaridad está muy bien, es un valor a proteger, pero la solidaridad desplegada en esa jornada, siendo loable, no es la mejor ni la más adecuada  Porque esa solidaridad e...

El anuncio

Comienza la cuenta atrás de un mes que impone la felicidad por decreto; aunque cuarto y mitad del país se hunda en ciénaga de la adversidad. Así que, a falta de un plan de rescate de casi once millones de pobres, nada mejor que seguir creyendo en la lotería como vía de escape ante esta bancarrota suicida. Este año, el anuncio oficial de la lotería tira del sadvertising, esa publicidad que trata de hundirte en la melancolía como forma de liberación y consumo. Es el gobierno de las emociones. Porque no hay nada mejor que sentimentalizar un mundo que se escapa por las alcantarillas de la falsedad. Antonio, un camarero de aspecto bonachón escarba en esa zona opaca cercana al hipotálamo, el territorio donde la melancolía es la reina de la noche. Al son del lacrimógeno Glacier, de James Vincent McMorrow, Ma . nu, el vecino del barrio que olvidó comprar el décimo en el bar de Antonio, se derrite ante el sobre que contiene el décimo premiado y guardado en señal de solidaridad de fiel cli...

Acoso y derribo de Podemos

Fotografía: David Oliete Parece que Podemos, ese   movimiento político que amenaza con dinamitar las estructuras del Antiguo Régimen “democrático”, está siendo muy cuestionado. Por la derecha y por la izquierda. Entiendo a la derecha. Vamos, que a ella se le supone el contraataque. Y que un movimiento como Podemos le ponga los pelos como escarpias, que le inquieten sus ideas y que, incluso las ridiculice en un intento de desprestigiar la utopía. Es lo que corresponde a una buena derecha como dios manda. Pero no entiendo tanto la crítica de la izquierda. Al menos algunas de sus críticas a Podemos. Otras sí. Me explico. Podemos ha generado ilusión entre la ciudadanía más a pie de obra. Aquella que sufre y padece sin que muchos políticos, incluso de la izquierda menos complaciente y amable,  hayan sabido interpretar ese sufrimiento más allá de la pura retórica discursiva. Podemos ha conectado con esa amplia capa social de más de diez millones de  personas desemplea...

El Capital en el siglo XXI

Lo reconozco, soy como los que esperan en la cola del Cortes Inglés el primer día de las rebajas. Hoy se ponía a la venta El Capital en el siglo XXI , de Thomas Piketty (Fondo de Cultura Económica), un megaestudio del capitalismo, la desigualdad, la distribución de la riqueza y los procesos históricos definidos por el capital y los ingresos. Lo he comprado. No sé a qué ni para qué estaré contribuyendo. Miedo me da. Este texto es una tarea de titanes que solo se puede abordar  con tiempo, dedicación, esfuerzo, colaboradores de diversos países y fuentes y bases de datos de múltiples instituciones de todo el mundo. Un libro que asusta, no por las páginas, 649 plagadas de hondura reflexiva, sino por la pretensión: definir los patrones de la acumulación del patrimonio y cómo ello ha generado más o menos desigualdad a lo largo de los últimos tres siglos en el mundo. Uno se enfrenta a este enorme desafío solo si realmente desea saber de qué va el complejo mundo del capital. Y hay...

Mañana

H oy morirán en el mundo catorce mujeres víctimas de una violencia que cuesta frenar. Y mañana, día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, otras catorce; así hasta 5.200 al año. Entre nosotros, 750 mujeres han sido asesinadas a lo largo de los últimos diez años por compañeros de pasión y humillación. Da escalofrío, sí, pero poco más allá del impacto instantáneo. Todavía hay jueces o fiscales que piensan que una minifalda es la causa directa de una violación. Uno sospecha que estas muertes están muy interiorizadas en la normalidad del día a día. Porque día a día se construye una violencia de baja intensidad que empieza por el peor contrato, el desprecio a una opinión, el insulto y el escupitajo y acaba con el machete. Y eso que nunca una violencia había tenido tanta explicación teórica. Por miles se cuentan los congresos destinados a revelar de qué va esta vergüenza mundial. Y por miles las iniciativas para poner coto a esta cacería sangrienta. Y sin emb...

Una cara muy dura

Juan Rossell, presidente de la CEOE. Foto: Juanjo Martín Vean esta cara. Párense detenidamente en ella. Dirijan su mirada donde el tipo supuestamente observa extrañado de sí mismo. Como si le hubieran pillado en un renuncio. Y observen este cuadro con escorzo quejoso  hacia la izquierda.  Miren esas arrugas, como olas surcando una frente incapaz de sostenerse sin apoyos, esa caída de ojos lacrimógena presta a desenfundar la espada. Miren esa boca, ancha, anchada de decir barbaridades y exabruptos. Esa contención de los maxilares que denotan años descuartizando a víctimas sin piedad. Miren esa vista a la izquierda, confundida de destino,  dirigida al vacío, al   hueco  infernal de la arrogancia, donde todo cabe, hasta el olvido de una cita con Dios. Vean esa cara y no me digan que no anuncia un tedio absoluto, el tipo sabe que suceden muchas cosas pero siente en su interior, que nada está a punto de suceder. Porque él y su cuadrilla han creído que el ...