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Entradas

Pampliruña

Pamplona, Plaza del Castillo, 7 junio 2014 Pamplona, dos de la tarde de un sábado de junio que pareciera de gloria. Pamplona, primera del Camino, dicen los santiagueros, primera también en participar del golpe de estado de 1936, primera ciudad insumisa, primera en muchas cosas, primera en solicitar como ciudad, con el apoyo de la mayoría de la corporación municipal, un referéndum para decidir entre monarquía y república, primera en litros de alcohol veraniego, por aquello de los sanfermines como fiestas sin igual. Pamplona, ciudad esquizofrénica, con trastorno de personalidad, bipolar, donde confluyen la derecha más exquisita y bastarda con la izquierda más posible, poliédrica, avanzada, abertzale  o republicana.   Hoy sábado cultural, miles de gentes inundan una ciudad sobre la que cae el sol a plomo abrasando  el cráneo incendiado de sus habitantes deseosos de fiesta y cultura. Toda la ciudad es una fiesta: actos culturales, escenarios, espacios de música y concie...

Olfato

El Roto La derecha mediatica, el lúmpen económico, los palanganeros del poder real, la casta política descastada de sus orígenes democráticos, el abrevadero mediático de múltiples profesionales de la comunicación falseada, ensayan estos días cómo edulcorar un proceso  político de una segunda transición falseada sin que se note el apestoso estado de excepción encubierto a que están sometiendo a la ciudadanía. Los tiburones de la comunicación, al servicio de una corona corrompida por el uso indebido de la historia, tratan de hacernos creer que hay una opinión pública favorable a la coronación de Felipe VI. Olvidan que el público no tiene opinión, solo olfato y, a semejanza del chacal, se orienta oliendo el rastro de la carroña, como diría Rafael Argullol

Borbón y cuenta nueva

Ha tenido que bramar el poder de la izquierda posible para que el poder real  se pusiera en posición de prevengan armas. Y es que pareciera a lo largo de esta travesía de la resignación,   el tiempo real de la política se hubiera encasquillado en las alcantarillas del conformismo por decreto. Pareciera que, pese a la sofocante presión sobre las vidas reales de la gente, sobre sus sueldos, sus pensiones, sus servicios públicos presurizados, sus paros y desempleos usurpados, sus conquistas sociales y personales, sus empleos precarizados, sus presentes y su siempre cuestionable felicidad, la población hubiera dado por bueno su degüello social de la mano de la imposibilidad de hacer girar el eje de la tierra. Se impone la Troika bastarda, la deuda falsamente creada y la entrada al matadero de la desesperación a cambio de haber vivido por encima de las posibilidades, nos dicen. Pero siempre hay una chispa incontrolada que incendia las conciencias estafadas  y cansadas que ...

Dormir para contarla

Calle Estafeta, foto: Leo Ferrer Teodora vive en la calle san Nicolás de Pamplona, donde nació hace 75 años. Me cuenta que desde hace  años no duerme bien. Y no  porque tenga insomnio, habitual a esa edad, no. En su calle de toda la vida, en tiempos de txikiteo popular y hoy convertida en la milla de oro del pintxo-pote global, funcionan diez bares nocturnos que operan de jueves a domingo. Bares castas, pamplonautas y ejemplares de día,  pero  discotecas tuneadas de noche que escupen decibelios contaminados de ruido. Esos días, a partir de las doce de la noche, Teodora y sus vecinos ya no duermen. Soportan una calle atestada de gente que disfruta a muerte de un ocio nocturno sin compasión por la vecindad. Pero a Teodora,  esa alegría  desmedida no le redime  su angustia. Y es que el casco viejo pamplonés padece una sangría comercial sin precedentes pero una euforia hostelera sin confines Nadie sabe a qué responde esta política de col...

Postelectoral

Los socialistas están de funeral, en Madrid, en Navarra, en Vascongadas. Es la crónica de un suicidio anunciado. En el único sitio que bailan por sevillanas es en Andalucía. El socialismo español y franquiciado, lleva tiempo en bancarrota, lleva tiempo cavando su propia tumba. Siendo colaboradores directos de su propio descalabro. Porque su oposición ha sido complaciente, benigna y de escaso contenido. Han sido  incapaces de frenar a una ultraderecha crecida, han creído en la bondad de un capitalismo salvaje que ha acabado con ellos y sus escasos principios rectores. Tanto en Euskalherria, como en Cataluña, se abren las venas de una España a la deriva, sangrante, incapaz de creer más en una derecha que ya ha amortizado su salvaje recorrido por la crisis. Podemos surge en el reino de España con fuerza como posible alternativa en medio de una izquierda llamada a reconvertirse y donde IU no debe frenar su posible colaboración. En las periferias, Bildu y Esquerra fuerzan un escenar...

¿En qué quedamos?

No recuerdo ya si voté ayer. Europa tiene ese defecto; que seduce por su idilio entre la libertad y la democracia pero aturde por su falsedad bien ensayada. Hace dos años, no más, Europa era un vertedero de críticas, de juramentos; un escupidero de maldiciones, un alegato contra la abominación de un territorio pervertido por el mercado, las plusvalías, la burocracia y el sinsentido impotente de sus instituciones multiplicadas hasta la empacho. No hace más de un año, Europa era la diana de la izquierda altersistémica. El karma de la frustración austericida. Antes de la campaña electoral, Europa no tenía ninguna credibilidad para nadie al margen del PP. Europa era solo una entelequia sin soberanía a los pies de la Troika caníbal, un hipermercado de tiburones de afilada dentellada, un matadero de obreros del sur, un prostíbulo de mujeres del este, un paraíso humillante de setenta millones de pobres embellecidos por los subsidios de un bienestar en bancarrota. Ahora resulta que la ...

El premio Principe de Viana de la cultura

S i a usted le preguntan por los ocho candidatos al premio Príncipe de Viana de la cultura concedido este año, apuesto a que no conoce a ninguno. Salvo que sean parientes suyos. Le cuento; de los ocho propuestos, tres eran sacerdotes y solo dos mujeres. Se lo ha llevado un sacerdote. No pongo en duda su merecimiento. Tarsicio Azcona es experto en historia de la iglesia en tiempos de Enrique IV. Sin duda algo útil y necesario. No diré que no. Ni siquiera dudaré de esa capacidad científica por la que ha sido premiado. Aunque vista la discrecionalidad con que usa esta comunidad su pasado histórico; pues eso, que me pregunto qué se hace hoy con ese saber. Para qué sirve ese conocimiento, qué aporta a esta cultura navarra -si es que hay- recortada, subastada y casi privatizada. Entiendo la cultura como un artefacto creador. Como una herramienta artística que impela al presente ofreciendo respuestas y sentido. Como un hermoso y tenso devaneo entre la creación y la expresión en sus d...