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Nikita Mijalkov

En el libro   Limónov , de Emmanuel  Carrère, uno se lleva múltiples sorpresas. Asiste a una biografía tensada por una lírica poderosa acerca  de un hombre intenso. A veces vomitivo.Un hombre que, a simple vista, como cuando uno contempla un altercado  desde la acera de enfrente,  puede desagradar, repeler, pero que a medida que avanza el relato, llega a resultar inquietante. Porque sus postulados, los de Eduard Limónov, son tan  contradictorios como la rectitud de un estalinista a pie de obra. Eduard Limónov existe. Y vive todavía, no es una invención de Carrère. Desde aquí sugiero su lectura. Porque la historia de la antigua CCCP, aquella de las camisetas de nuestra juventud más radical, se explica sola.    En un momento dado, en la página 323,  se menciona la película Quemado por el sol, de Nikita Mijalkov, de quien el autor señala heredero de la nomenklatura cultural, amigo de disidentes siempre que el contacto con ellos no reporte...

Premio González-Ruano de periodismo

César González-Ruano. Fotografía: Catalá Roca La fundación Mapfre convoca, un año más, el Premio González-Ruano de Periodismo. Lo lleva haciendo desde 1975.  Entre los ganadores destacan autores como Antonio Muñoz Molina (2002), Arturo Pérez Reverte (2003) o el mexicano Carlos Fuentes (2009).  González-Ruano es uno de los personajes que retrata magistralmente Fernando Castillo en su obra " Noche de niebla en el París ocupado, traficantes, espias y mercado negro" , editado por la editorial Fórcola. Quizás -es un suponer ingenuo- quienes se presentan a este Premio no conozcan, de verdad, quien fue González-Ruano. O si lo hacen, les de igual. No tengo nada contra los ganadores. Ni contra quienes se presentan. Me molesta que su nombre, el del Premio,  contaminado de sangre, extorsión, vilezas, engaños, traiciones y muertes, les sea tan indiferente. Les aconsejo que lo descubran en ese libro. En Noche y niebla en e l  París ocupado , se relata la vida más ba...

Con el perdón no basta

Cuando hacemos de la ética y el honor bandera pasan estas cosas. Cuando apelamos a la moral, la ajena por supuesto, ocurre lo que ocurre. Cuando nuestra moral está por encima de toda sospecha, la sospecha se convierte en un dardo afilado que penetra suavemente en nuestra intimidad más bastarda. Destrozándola. Cuando son los demás, siempre los demás, los que deben saldar sus cuentas con el presente, incluso con el pasado, blindamos nuestra privacidad contra las inclemencias del tiempo. Aunque tengamos un alma construida con materiales de derribo. Porque son ellos, los calumniadores, los maliciosos, los insidiosos, siempre los otros,   los que deben rendir cuentas ante los demás. Ser éticos y leales. No yo. Ocurre que cierta gente, mucha gente, en este país de bastardos de contrastada   incorrección democrática,   dan lecciones de integridad para pobres. Gentes de misa, comunión, incluso confesión diaria, cuyo doble fondo moral de la bragueta usan como p...

Portugal

Lisboa, 3 de marzo de 2013 El pasado sábado día 3 de marzo, coincidiendo con el  37 aniversario de los asesinatos de Vitoria-Gazteiz, casi un millón  de lisboetas se echaron a la calle. Los organizadores han dicho que esta manifestación fue mayor que la del 25 de abril de 1974, fecha  de la Revolución de los Claveles. El lema era "Que Se Lixe a Trika" (Que se joda la Troika), una proclama que es,  además, un movimiento popular cuyo propósito es que la ciudadanía tome "el presente y el futuro en sus manos". Hartos de recortes brutales, de cómo el país se desangra sin que el gobierno, como aquí, se preocupe lo más mínimo por el pueblo, como aquí, los lisboetas a eso de las 18,30 de ese día, comenzaron a entonar, junto a la ciudadanía de más de 40 ciudades de Portugal, "Grândola, vila morena", la canción compuesta por José Alfonso y que fue el santo y seña de la Revolución portuguesa, la que acabó con la dictadura salazarista.  Me gustaría encontrar ...

María Antonieta

Después de ver la inmensa película de Sofia Copola sobre María Antonieta, nada mejor que leer el libro de Stefan Zweig. Placer puro

El Gobierno de las palabras

Victor Klemperer (Landsberg 1881-Dresde 1960) fue un filólogo judío, hijo de un rabino, que se doctoró con una tesis sobre Montesquieu. En 1933 no emigró de Alemania  como hicieron otros muchos. En 1935, las leyes raciales le obligaron a dejar la cátedra que ocupaba en la Universidad de Dresde. Vivió toda la furia nazi y sobrevivió a la matanza porque estaba casado con una mujer aria. Sus diarios sobre la época de dominación nazi son una épica de la locura y el terror que los alemanes impusieron en media Europa. Escribió este libro, LTI , La lengua del Tercer Reich sobre los "años más escalofriantes de la historia europea (...) LTI se revela tan actual, setenta años después, y provocador como entonces en la medida en que muestra como ninguna sociedad permanece ajena a los peligros de la manipulación de la lengua" (de la contraportada del libro) Juan Carlos Monedero ha escrito recientemente El gobierno de las palabras, política para tiempos de confusión , y viene a co...

El avaro que se encomendó al diablo

ESTE  querubín de ojos marinos y doble fondo moral, se hizo un hueco en el infierno el mismo día que quiso ascender a los cielos al casarse con una infanta a la que había enamorado por sus hábiles juegos de manos con un minúsculo balón. Desde ese día, el fornido muchachón esculpido por Praxíteles, con cara de no haber roto nunca un plato e icono de toda suegra con aspiraciones, inició una loca carrera en busca de su propia destrucción. Ese día, cuatro de octubre de 1997, festividad de san Francisco de Asís, patrón de los indigentes y pordioseros, este fetiche atlético y poco más, pegó un braguetazo muy similar al que dio Jesús Aguirre, extonsurado y posterior duque de Alba, al emparentar con la realeza. Por entonces se comentó que había sido un braguetazo a la altura del Everest. Nadie sabe, excepto él mismo, cuándo perdió la virginidad asceta que durante años hizo de él un deportista de élite. Un personaje del colorín al que el  Hola  le hacía la ola día sí, día ...