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El Gobierno de las palabras

Victor Klemperer (Landsberg 1881-Dresde 1960) fue un filólogo judío, hijo de un rabino, que se doctoró con una tesis sobre Montesquieu. En 1933 no emigró de Alemania  como hicieron otros muchos. En 1935, las leyes raciales le obligaron a dejar la cátedra que ocupaba en la Universidad de Dresde. Vivió toda la furia nazi y sobrevivió a la matanza porque estaba casado con una mujer aria. Sus diarios sobre la época de dominación nazi son una épica de la locura y el terror que los alemanes impusieron en media Europa. Escribió este libro, LTI , La lengua del Tercer Reich sobre los "años más escalofriantes de la historia europea (...) LTI se revela tan actual, setenta años después, y provocador como entonces en la medida en que muestra como ninguna sociedad permanece ajena a los peligros de la manipulación de la lengua" (de la contraportada del libro) Juan Carlos Monedero ha escrito recientemente El gobierno de las palabras, política para tiempos de confusión , y viene a co...

El avaro que se encomendó al diablo

ESTE  querubín de ojos marinos y doble fondo moral, se hizo un hueco en el infierno el mismo día que quiso ascender a los cielos al casarse con una infanta a la que había enamorado por sus hábiles juegos de manos con un minúsculo balón. Desde ese día, el fornido muchachón esculpido por Praxíteles, con cara de no haber roto nunca un plato e icono de toda suegra con aspiraciones, inició una loca carrera en busca de su propia destrucción. Ese día, cuatro de octubre de 1997, festividad de san Francisco de Asís, patrón de los indigentes y pordioseros, este fetiche atlético y poco más, pegó un braguetazo muy similar al que dio Jesús Aguirre, extonsurado y posterior duque de Alba, al emparentar con la realeza. Por entonces se comentó que había sido un braguetazo a la altura del Everest. Nadie sabe, excepto él mismo, cuándo perdió la virginidad asceta que durante años hizo de él un deportista de élite. Un personaje del colorín al que el  Hola  le hacía la ola día sí, día ...

Ciudadanos por encima de toda sospecha

El presente ya era pasado antes. La verdad estaba oculta pero no enterrada. Todo lo que la prensa está diciendo acerca de la familia Pujol, ya lo dijo antes Antonio-Prometeo Moya en este libro. Profeta y delicado narrador de una historia de corrupción en clave de ensayo, periodismo, novela y realidad a raudales. 

23F

Aquel intento de golpe de Estado, del cual alguna vez habría que saber hasta qué punto fue una trampa mortal para la democracia y la bastarda Transición incompleta, dejó rastros, dejó un inmenso reguero de  perversión en su recuerdo. No sé si de verdad se abortó o se perpetuó sutilmente en el tiempo. Como las dictaduras latinoamericanas pero en versión casposa. Solo sé que hoy, a años luz de aquella noche,  tan lejana y cercana a la vez,  el golpe fue efectivo. Efectivo para el devenir inmerecido de una ciudadanía secuestrada. La casta del poder real, la banca, la monarquía y la cúpula policial y militar, como siempre, y sin tentación alguna de leninismo teórico, imponen su ordeno y mando sin pudor. La democracia firmó su acta de defunción antes de nacer en España. Lo demás son cuentos de Calleja. Malas artes para conspirar en medio de tanta barra libre. Aquel 23F no tiene nada que ocultar ante este 23F. Tejero se llama Urdangarin, pero también podía ser Joan Rosell,...

¿Quién es ese maldito Zizek?

Slavoj Zizek es un tipo incómodo. Por la derecha y por la izquierda. Lo ves y parece un albañil recién salido de la hormigonera, o un peón de obra después del turno de las 10. Pero su aspecto no parece importarle, más bien lo usa como complemento para presentarse como un rompedor de las formas y un deconstructor del pensamiento. Se instala a veces en la marginalidad formal, sabiendo que está a años luz de muchos filósofos de la academia. Zizek viene a suplir a algunos popes de la filosofía, a Derrida a Rorty o a Habermas, por citar algunos. El poder mediático no le hace el caso que a Henry-Levy, pero sus razonamientos son tan deslumbrantes, tan poderosos, tan absolutamente inquietantes, que urge leerlo en este mar de nubes negras. Este libro nos introduce en los pilares de este intelectual marxista, lacaniano, leninista y hasta cierto punto un ácrata incómodo al que resulta difícil ubicar en el pensamiento contemporáneo. 

Sobre la muerte de Raymond Roussel

Sobre las diez de la mañana del 14 de julio de 1933, el botones Antonio Kreuz del Hotel des Palmes de Palermo llegó a la habitación 224, ocupada por el súbdito francés Raymond Roussel, nacido en Paris el 20 de enero de 1877. Allí se dio cuenta que éste yacía inmóvil en posición supina. Estaba sobre un colchón colocado en el suelo.  En 1971 se escribieron las Actas relativas a la muerte de Raymond Roussel, un relato de investigación sobre la muerte del poeta francés, la cual tuvo lugar en 1933 en un hotel de Palermo debido a una   sobredosis de barbitúricos. Treinta y ocho años después, Leonardo   Sciascia, el siciliano de Agrigento, ese lugar mágico desde el   que contemplar la historia, revisó las actas oficiales sobre esa muerte y construyó un relato apasionante. Mucho más que una novela negra a la que nos tiene acostumbrados

Jan Karski

En el año 2011 la editorial Acantilado publicó el texto Jan Karski, Historia de un Estado clandestino . Un inmenso libro, poderoso, seductor. Una guía de la dominación nazi, de la guerra, del horror y de un hombre dispuesto a todo por su pueblo: Jan Kozieslewki (Lódz, Polonia, 1914- Washington DC, 2000). Tras la invasión alemana de Polonia, el gobierno polaco en el exilio se instala en Londres y a Jan Karski le encargan   hacer de correo entre el gobierno y la resistencia polaca. La historia de este hombre es de película. Pero es real como la vida misma, como la intensa y dura vida que eligió vivir: espionaje, lealtades, torturas, detenciones, honradez y camaradería. El libro es una manual de historia, un manual político y biográfico de personas y personajes que murieron y sobrevivieron a una ocupación devastadora.   Historia de un estado clandestino fue   escrito por el propio autor quien comenta acerca de ello: “El autor no cuenta más que lo que...