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Entradas

La alegría del contenedor

Caminaba cerca de la estación de Renfe, eran las once de la mañana y el frío de Pamplona apretaba como los recortes de un tal Mariano. Cerca de un contenedor de basura, ahora tan cotizados por gentes traumadas por un presente inclemente; un hombre, quizás rumano o húngaro,  alto, delgado y con la mirada perdida entre los pliegues de una ropa ajada por el tiempo, caminaba de la mano de un niño de no más de ocho años. El pequeño, de rostro moreno y piel brillante como la vida por delante que podría esperarle, echó a correr hacia el contenedor. Me acordé de algunas imágenes vistas y revistas en la televisión. Hace tiempo, cuando nosotros gozábamos de ese plus de felicidad por decreto que ahora se dispone a ser rescatado por malversación. El niño vio un camión de bomberos, prácticamente nuevo, y volví a reiterarme que tal vez  habríamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Pues tirar un camión de bomberos nuevo, o casi nuevo a la basura en estos tiempos de incendios...

Gobierno navarro de concentración

Patxi López no tenía, mientras duró gran parte de su mandato como Lehendakari,  el respaldo de la mayoría del electorado vasco. Así que, Patxi López estuvo tiempos gobernando a sabiendas, otra cosa es la legalidad, y ya sabemos a qué huele ese vocablo,  de que no contaba, ni representaba a la mayoría del electorado ni de la población. Patxi López sabiendo esto gobernó en unas condiciones muy complicadas en las que no gozó, precisamente, de la confianza de la cámara vasca. Después, ya sabemos lo que pasó. En la actualidad, Yolanda Barcina (YB), padece una situación muy similar. Aunque ella se niegue a cualquier comparación. Por aquello de que a  los vascos ni agua, que   pa eso semos sólo navarros,  o por la recitación cansina de ese otro mantra foral de la idiosincrasia navarra por excelencia. Desde que el idilio con los socialistas acabó en una separación de bienes mal avenida, YB está sometida a una desconfian...

Abandonar este barco llamado España

Foto: Canet de Mar (Barcelona, 1 diciembre de 2012) En medio de la basura mediática que, desde su sede imperial despliega el gobierno del PP, no es de extrañar que cada vez más, no sólo muchos catalanes y catalanas quieran darle un corte de mangas al Estado español, también muchos vascos, incluidos navarros, y tal vez otros pueblos sin reconocimiento. Lo de querer abandonar este barco a la deriva llamado España, ya no es tanto una cuestión de identidad, ni tampoco por aquello del nacionalismo periférico sin reconocimiento. Ya no. El PP está creando más independentistas que Jiménez Losantos tras el calentón de cada mañana. El no querer no saber nada de España es una cuestión de dignidad. De sentido común, de estar hartos de un presente arrasado en la ciénaga de la mentira constante del PP. Porque lo grave no es ya mentir, sino hacerlo intencionadamente a sabiendas de que solo mintiendo, el PP garantiza su más que cuestionada legitimidad. Nada más patético que llamar bla...

Lecturas de otoño

O de invierno. Cualquier época es buena para leer,  para sumergirte en otros mundos, deseados, viles, soñados, desconocidos. Mis ultimas debilidades están en la sociología del Tercer Reich, en la literatura del Holocausto, de la Resistencia y de la Guerra Civil española. Imre Kertesz, Victor Klemperer (los Diarios de 1933-1945) y Primo Levi. No menos interesante, por no decir apasionante me ha resultado la lectura de Curzio Malaparte (1898-1957). Sus imprescindibles Kaputt  y La Piel, los cuales me han llevado a esa parte de la historia. Recomendable, y mucho su biografía, la de Malaparte,  por parte de Maurizio Serra, editada por Tusquets. No pareciera que el biografiado fuera una pasión, pero sí define claramente las debilidades de Malaparte y el fin ultimo de sus actos y su vida.  Otro libro, en el cual descubro que se cita a Miguel Sánchez Ostiz, es Noche y Niebla en el París ocupado, de Fernando Castillo. Una reflexión ensayística, entre la biografía y la...

Huelgas, división sindical y sentido (de lo) común

¿Fue un fracaso la huelga del 14 de noviembre convocada por CC.OO, UGT y otros sindicatos y colectivos sociales? Pues depende de las expectativas que tuvieran sus precursores y de la valoración de quien no la convocó o no la secundó. Y es que la división y confrontación sindical actual en Vascongadas y Navarra, -donde la situación es diferente- entre   sindicatos nacionalistas y “españolistas” o constitucionalistas, es algo que desde hace años arrastra a las clases trabajadoras y a la población a un plebiscito interior y privado por encima de decisiones o necesidades colectivas. Y esto refuerza la enorme fragmentación y tensión a que se somete a la clase trabajadora y a la sociedad en su conjunto. Donde cada huelga se convierte en un acto de fe privado más que el necesario lance colectivo. Cabe pensar hasta qué punto una huelga planteada en medio de la división sindical, que no social, ni vital, puesto que la ciudadanía y los parados comparten problemas más al...

Nada que decir

Miro, casi con temor y respeto a la gente. A la gente que trabaja. Una barrendera, un limpiacristales, un cartero, un carnicero con su enorme pieza sangrante  descargándola en un establecimiento, una enfermera que me extrae sangre. Los observo y creo que el tiempo ha pulido sus movimientos dejando al descubierto la pesadez que ejerce el miedo a perder sus empleos. El miedo a volver la vista atrás. Porque ya nada es como antes. Se nota en la mirada de la gente que aún trabaja. Perdidos  por sus espacios productivos caminan con el trozo que aún les queda de empleo como queriendo asirse aun tiempo remoto. Como sintiendo que con ese pedazo de empleo, precario o no, escriben gran parte del guión de sus vidas. Y en ello descansa su futuro. Pero nada más.          Me pregunto cómo vivirán ese tiempo de trabajo. Cómo sentirán el pasar de las horas productivas algunos que tienen confirmada la sentencia del desempleo a la ...